Buscando apoyo

Este es un proceso para hacer en compañía, no te quedes sol@ sin comprender que te sucede, busca ayuda, habla, pregunta, pero sobre todo, ÁMATE ¡¡

jueves, 30 de diciembre de 2010

Isabelle Caro ha muerto

Isabelle Caro saltó a la fama gracias a una campaña publicitaria donde posaba desnuda con el objetivo de concientizar sobre la anorexia, que padecía desde los 13 años.
Isabelle Caro sonreía pese a su 1,65 de estatura y los 31 kilos de peso con los que saltó a la fama gracias a una campaña publicitaria. Con 28 años, su muerte, conocida hoy, se produjo el 17 de noviembre, según confirmó su amigo y cantante suizo Vincent Bigler. Las causas del fallecimiento no han sido confirmadas aunque la misma fuente aseguró que había estado hospitalizada por una complicación pulmonar y que se encontraba muy fatigada.
Enferma de anorexia desde los 13 años, la modelo francesa se dio a conocer en 2007 a través de una campaña publicitaria de la firma de ropa Benetton que pretendía concienciar sobre el horror de esta dolencia.
El autor de las instantáneas era el siempre polémico Oliviero Toscani, conocido también por retratar a un enfermo de sida agonizando, o a un condenado a la pena de muerte. Aquellas imágenes de Isabelle desnuda, todo huesos, dieron la vuelta al mundo y fueron censuradas en países como Italia por "violar los artículos del código de la lealtad publicitaria y las convicciones morales, civiles, religiosas y de dignidad de las personas".
Para ella la campaña publicitaria había supuesto una liberación y en sus diarios en la Red aseguraba que se sentía capaz de luchar contra la enfermedad. En ellos criticaba sobre todo a los hospitales. En 2006, informa AFP, llegó a estar en coma al alcanzar los 25 kilos de peso.

La modelo culpaba de su enfermedad a una madre posesiva que la recluyó de los 4 a los 11 años en un chalet a las afueras de París, donde vivían con su padrastro. Pese a lo dramático de su historia se describía como "una artista, una actriz, una apasionada del teatro, y sobre, todo y ante todo, una enamorada de la vida, de su belleza, y de la riqueza del universo terrestre que nos ofrece la naturaleza", aunque añadía "cada día se me presenta como una lucha permanente contra la anorexia".
Una batalla sobre la que ella misma anunciaba sus "progresos". A comienzos de 2010 Caro hacía público que había llegado ya a los 42 kilos. Sus blogs estaban ayer fuera de servicio.

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Lamentable que una victima mas de esta enfermedad cae en la batalla. Tuvo el valor de mostrar la gravedad de esta enfermedad. Muchos prefieren ignorarnos o criticarnos con vehemencia, pero desconocen realmente el trasfondo. Isabelle mostro que el abandono y todas las dificultades de su vida la llevaron a caer en un abismo, que lamentablemente, ya era muy tarde para su recuperacion.  Como ella, hay miles de mujeres y cada vez mas hombres que sufren esto en silencio, ocultando su situacion a los ojos de todos, y cuando podemos hablar, es porque esto ya nos rebaza. 

Ojala se conduelan hoy de ella y no comiencen con las criticas absurdas y acusaciones, siempre surgen quienes apuntan con el dedo culpando, criticando y se les olvida que nadie sabe lo que otro vive a puerta cerrada.

Paz para su alma, ha descansado de esta batalla sin fin.
              

lunes, 20 de diciembre de 2010

Antipasto vegetariano



Esta es otra mezcla que me modifiqué un día a la carrera  

Ingredientes
·        Una lata de maíz tierno escurrido, sin agua (en realidad, todos los ingredientes sólidos),
·        Una lata de guisantes verdes,
·        Una lata de habichuelas verdes,
·        Pasta de tomate,
·        una taza de vinagre balsámico,
·        media taza de vinagre blanco
·        media taza de aceite de oliva
·        dos cucharadas de aceite de ajonjolí (sésamo)
·        Una taza de puerro muy finamente picado y hervido,
·        Dos tazas de zanahoria muy finamente picada y hervida,
·        Una taza de coliflor hervida y picada (opcional, para los que les gusta esta flor)
·        Una taza de brócoli hervida y picada (ídem)
·        Una taza de calabacín finamente picado y hervido,
·        Tres tazas de champiñones finamente tajados y hervidos con limón por un minuto,
·        Una taza de ajonjolí tostado,
·        Una taza de piñones, o semillas de girasol, o soja tostada,
·        Se puede añadir también, una taza de trigo hidratado, o de cus cus hidratado previamente.
·        Dos tazas de tallo de apio muy finamente picado, sin hervir.
·        Una taza de tallos de acelga muy finamente tajados y hervidos.
·        Pimentón verde, rojo, amarillo, o del que consigan, también muuuuuuuuy finito.
·        Dos tazas de aceitunas verdes y moradas finamente tajaditas,
·        Dos tazas de alcaparras, si son pequeñas pues agregarlas enteras, si son grandes o alcaparrones, mejor picarlos.
·         Media taza de alcaparrones picaditos
Mejor dicho: lo que se les ocurra, le pega muy bien a este antipasto, si es verde y no patalea antes de morderlo.
Todo esto, se mezcla cuidadosamente en un bol. Se deja reposar al menos una hora en la nevera, y luego se rectifica la sal. Es muy sabroso, y el éxito depende en que se pique todo a mano muy finamente. Las picadoras dejan las cosas en trozos grandes, que no es igual y cambia el aspecto del antipasto. Antes de servir, añadir una taza de cilantro, perejil, orégano, tomillo, laurel y menta, todo finamente picado con cuchillo.
Este antipasto es muy agradable y con tostaditas integrales, patatas chips, o tostones, es un excelente acompañamiento para una noche de chismes  

domingo, 19 de diciembre de 2010

los PRE-Juicios

Un importante canal de tv norteamericano, está pasando una intersante serie sobre adicciones. Obviamente el tiempo del programa al aire es corto con relación al período de grabación.  La edición es ineresante, muestran algo que me parece fundamental y son las raíces de las adicciones, pero, nuevamente se trabajan únicamente sobre las más conocidas, sobre los factores que llevan a una persona a ser anoréxica, bulímica, drogadicta, alcohólica, acumuladora, dentro de los estándares conocidos. En todos los programas que han pasado, solo UNO lo han calificado como atípico, el de un señor acumulador que no enjacaba en las prescripciones médicas tradicionales.
En una red social, este canal promociona el programa, pero he leido con mucha molestia, pero sin sorpresa, muchos comentarios muy radicales y agresivos y cargados de mucha ignorancia sobre estas enfermedades.
Es muy claro que la información de los casos no la entienden todos, la ven solo desde el punto de vista que desean analizar y juzgar de antemano, es decir: pre-juzgan y condenan con mucha severidad.  Una de las respuesta que recibí fue que solo Cristo puede resolver las cosas y que es mi falta de fe la que me conduce a la adicción.  Esta es una de las respuestas más prejuiciosas y condenatorias que se escuchan normalmente, y muchas más, sin ver simplemente, que solo juzgan lo de los demás y se les olvida mirar hacia adentro.
Estos juicios basados en conceptos religiosos, sociales, emocionales, mentales, se hacen por simple ignorancia.  Nuevamente la anorexia y demás problemas de salud que afectan el standard de comportamiento social "permitido", implica mucho más allá de lo que se ve a simple vista.

 Estas familias se han expuesto ante la vista mundial de un modo muy valiente, cuando en la mayoría nos ocultan y son temas vedados inclusive dentro del ámbito familiar, por verguenza, por temor, por muchas razones que solo ellos conocen, pero que evidentemente, solo somos espejos de las situaciones que nos han afectado desde nuestra infancia.

Algo que vale recalcar en estos programas, es que a diferencia de tantos otros, se enfoncan en mostrar las raíces y la versión del enfermo y ofrecen el tradicional programa de rehabilitación.  En la mayoría, son casos ya en un punto muy extremo, pero nuevamente digo, son casos enmarcados dentro de la perspectiva más conocida.

Las adicciones y todos sus trastornos de comportamiento, son paulatinos, no comienzan de la noche a la mañana, sus evidencias son sutíles, pasan desapercibidas inclusive para el enfermo, pero solo cuando la evidencia es mayor y afecta los conceptos del resto de la familia y sociedad, entonces se encienden las alarmas y los juicios comienzan ANTES de entender qué está sucediendo, esto es lo que hace que sea difícil tomar conciencia de que están pasando cosas graves y pedir la ayuda con la prontitud requerida. 

Pero, si bien es cierto que ahora se hace mucho más énfasis en diagnosticar los trastornos alimenticios en etapas tempranas, también es muy evidente que casos como el mio, en el que ni por edad, ni por patrones ni por circunstancias, encajaba dentro de esa pronoxis tradicional y solo 3 años después, al borde de un infarto cardiaco, me diagnosticaron. Desde entonces, lucho no solo con evitar las recaidas, sino en comprender el mecanismo que detona en mí esos episodios de angustia y las consecuencias a nivel físico que dejó tantos años sín tener un diagnóstico ni la ayuda correcta.  De igual modo, mi tratamiento ha sido atípico por que las mismas circunstancias, como lo he dicho, lo son. 

A lo largo de estos años, he conocido a varias personas, que han pasado este mismo infierno, y de las 6, solo 2 tenían los patrones normales de la anorexia compulsiva, y todas, sin disntición, luchamos con las consecuencias físicas generadas tras la crísis inicial.  Estas consecuencias a largo plazo, tampoco son evaluadas ni consideradas por los médicos "especializados" en los trastornos alimenticios, ya que nuevamente, no están dentro del esquema de diagnóstico.

Entonces, pregunto, qué sucede? si se entra a diagnosticar con más juicio objetivo los casos que van a consulta con "síndrome de colon irritable, gastrítis crónica, ansiedad" entre otras, y comienzan a hilar fino, y detectan que la anorexia tiene muchas caras ocultas, que aparece asociada a momentos extremos como accidentes, muerte de un ser querido, pérdida de trabajo, tragedias naturales, desplazamientos forzados, agresiones sexuales, maltrato intrafamiliar, violencia de género, entonces las cifras se tornarán tan altas que revelarán lo realmente ENFERMA que está una sociedad y ya es muy sabido que esto generalmente lo ocultan los sistemas de salud pública y privada. 

Se siguen enfoncando en lo estrecho del embudo, en las personas entre 14 y 25 años en promedio, mujeres jóvenes, ignoran a la mayoría de los hombres que caen en la enfermedad, se tratan con las mismas premisas rígidas y con altas probabilidades de recaer en los siguientes 5 años, ya que como no se han cortado las raíces, ni extraido del interior, pues el "podar" lo visible, ganar algo de peso, acomodarse a las circunstancias exigidas, termina siendo en cierta forma una "recupareción visible" pero no real ni total.

Es importante investigar más, ahondar más en el corazón de la sociedad y mostrar estos flajelos que van socavando familias, vidas, comunidades y que no puede seguir siendo una visión parcial la que se muestre.  Respuestas tan radicales y agresivas como las que he escuchado a lo largo de estos años, no son más que el reflejo de las propias debilidades de quienes me han atacado por haber reconocido que tengo una enfermedad y lucho contra ella y sus consecuencias, que son devastadoras, porque por más que intente comer normalmente, mi organismo se deterioró tanto, que no ha sido posible regenerar todas las funciones del mismo, y sigo buscando cada día, el poder llegar a la noche sin malestares digestivos, y poder comer y disfrutar lo poco que mi cuerpo reciba.  No es cuestión de que no quiera, es que aunque quiera, ya el daño está hecho y subsanarlo me tomará el resto de mi vida.

Ojalá los medicos y medios de comunicación, se bajen del patrón normal de diagnóstico y de muestreo, para que puedan ver lo ancho del embudo y toda la gente que sufre de tantos trastornos alimenticios y de comportamiento, solo que quizás, la sorpresa que se lleven, es que se vean identificados y se den cuenta que padecen algún tipo de adicción.

La ignorancia es atrevida, permite juzgar y condenar a los demás, pero también, es muy perjudicial porque evita ver hacia adentro, ver lo que cada uno padece y aceptar que no se es perfecto.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Agradecer




En estos días en que todo se ha vuelto comercial, las cosas realmente gratuitas son tan pocas.  Todo lo que usamos a través del internet tiene su cobro oculto, y seguimos creyendo que son "gratuitos" pero no es cierto, todo tiene un cobro, sino, no sería rentable para sus propietarios, verdad?  

Pero voy viendo que también todo esto, nuestra cotidianidad cada vez más ligada a este medio, vamos perdiendo el contacto personal y se van dejando de lado muchos valores básicos de convivencia. Es muy fácil hacer un clic y chao ¡¡ y hace falta el tener esas relaciones simples con los demás.  Quizás, dentro de todas estas actitudes, la que voy viendo que se va perdiendo cada vez más es elagradecer... la pantalla hace que sea muy impersonal y a un aparato no le damos las gracias por el servicio recibido.  Esto, tristemente, lo vamos trasladando a nuestras actitudes. 

Tenemos a nuestros amigos y amigas cerca, les llamamos, les molestamos con todo, a nuestra familia, compañeros de trabajo, a los vecinos, a los dependientes de los almacenes.... a cada persona que por x o y motivo nos cruzamos a diario, y generalmente, comenzando por mí, olvido decir... GRACIAS ¡¡  Pero, cuando es por este medio? es muy fácil alejarse, no hablar, y no nos damos cuenta de cuanto esto puede afectar al otro, y yo, siento que cuando alguien se va sin despedirse, un clic y ya, o me dice, mira necesito esto de tí, claro, toma y luego, bueno, adios ¡¡ quedo... como que me faltó algo. 

Así que he estado reflexionando sobre el significado de esta sencilla palabra y lo que ella genera. Las normas de comportamiento social nos enseñan a agradecer ciertas acciones: al comprar algo, al recibir un obsequio, cuando alguien te  ayuda a recibir paquetes o pasar una puerta, por ejemplo, te ofrecen algo de beber, en fin, muchos comportamientos sociales de interacción que agradecemos en forma automática.  Pero, hay otros, que son parte de las relaciones interpersonales y no los agradecemos.  Cuando necesitamos una mano amiga, un apoyo, llamamos y decimos nuestras cuitas y al final, bien, nos vemos, chao ¡¡... y el agradecimiento? por esa persona que estuvo dispuesta para escucharme, para atender mi necesidad, y dejó sus propias cosas y su tiempo? pues muchas, muchas veces no damos las gracias o no las recibimos cuando nos piden esa ayuda.  Y está mal? pues no lo se, en mi caso, siento que debo revisar el modo en que me afecta, porque sí a mí me molesta, cuando yo hago lo mismo, puedo estar generando lo mismo en la otra persona,  voy pidiendo  a Dios que no se me olvide agradecer a los demás y a El, al universo por todo lo que recibo cada día. Pero, creo que sí vale la pena rescatar la acción, porque veo que es algo importante, genera... PAZ y tranquilidad. 

Un amigo muy especial, me ha compartido este cuento al conversar sobre el tema: "hay un cuento zen que dice que un señor se pasó 40 años en plan ermitaño y dominó su mente .. pero no conseguia iluminarse. Desesperado salió al campo gritando: ¿Que me falta?.. y el Sol respondió : te falto yo. Y la flor respondió: te falto yo. Y asi toda la creación le respondió: te falto yo. y eso incluye la mano tendida de un amigo."   Es cierto, el sol, la flor, el aire, están allí, siempre, necesitamos de ellos,y son tan obvios que no les damos las gracias. Igual sucede con esas personas que siempre están dispuestas a nuestro rescate emocional o físico... 

Damos las gracias cuando compramos algo... pero... es que AGRADECER ES GRATIS ¡¡¡ Nos da siempre un regalo a cambio: una sonrisa, un abrazo, una mirada cariñosa, una mano tendida... nos abre puertas, nos brinda consuelo, nos sacia la sed, nos consuela en los momentos aciagos... quita las nubes que tapan el sol, nos ayuda a disfrutar la lluvia a través de la ventana; esta sencilla palabra, nos llena la vida de regalos, cada día, cada momento, el universo siempre está dispuesto a DARNOS sin pedir nada a cambio; pedimos constantemente, prosperidad, salud, amor, todo lo que sentimos necesitamos para nuestro bienestar y el de nuestras personas queridas, y el solo hecho que estén allí, ya es un ENORME REGALO QUE AGRADECER ¡¡

Se me ocurrió algo sencillo, pongamos en nuestros corazones algo que está de moda... la extención .com  El dominio que nos indica que formamos parte de una red... pues bien, que sea la red del agradecimiento:esgratis@dargracias.com  pegadito a nuestro corazón 

Confío en que al poner esta partecita en mi corazón, pueda seguir disfrutando del inmenso regalo que significa tener esta oportunidad de compartir con todas mis amigas y amigos en red, con mi familia, con el universo mismo, y sin dejar de lado, el sentir que hasta las cosas que me parecen tristes, dolorosas y que se escapan a mi comprensión, son parte de un aprendizaje, de otro regalo que la vida me da, con envolturas menos brillantes, pero es algo, que sin duda alguna, agradezco desde mi corazón, porque todo y todos forman parte de mi existencia, de mi aprendizaje y están por alguna razón importante para el universo.  

Quiero concluir esta reflexión con un enorme... GRACIAS A CADA UNO DE USTEDES ¡¡ Los que me conocen, los que no, con los que comparto cada día risas, llantos, secretos, chismes, recetas, y todo aquello que hace que mi día, cada día, valga la pena vivirlo.   Un abrazo enorme. enmicorazon.esgratis@dargracias.com

viernes, 22 de octubre de 2010

Es cuestión de orden....

A qué me refiero con este título? pues a que la vida está basada en mantener un orden integral, entre lo material, lo físico, emocional y mental.  


Uno de mis mayores problemas siempre fue el desorden en mis cosas, en mis labores, en todo lo externo. Al ser criada en una familia donde las normas y la disciplina eran importantes, la organización de la casa, mantener todo limpio y en su lugar, no era bien visto que hiciera todo lo contrario. Esto siempre me generó muchos conflictos que hacían más difícil las relaciones familiares.  Para mí no eran graves, no era problema ir en contra de todo lo establecido... pero... las consecuencias?  además de esas eternas discusiones y regaños por mantener todo patas arriba, fueron surgiendo muchas actitudes asociadas a estas cosas: emocionalmente fui tomando las mismas pautas, un desorden afectivo tremendo, adoptando muchos patrones de conducta en los que estaba haciendo una disociación del mundo externo y el interno. 


Todo esto no era evidente para mí, solo era que LOS DEMÁS me molestaban, no me aceptaban como era y ellos eran los culpables de mis problemas.  Acumulaba cosas, de todo tipo, cajitas, frasquitos, cintas, papeles, botones, para mí todo era útil, por pequeño que fuera, y lo guardaba en un completo desorden. Siempre se presentaban las mismas situaciones, cajas y rincones llenos de cosas, pero una sensación de seguridad muy grande y de identidad con ellas, segura que siempre servirían para algo, para hace algo, y no es que estuviera equivocada, pues la habilidad para transforma cualquier material en algo bonito obedeció siempre a esa capacidad de observar y buscar hacer cosas reciclando materiales, pero, el verdadero problema, radicaba en EL MODO DE GUARDAR y un apego casi obsesivo a todo estas cosas materiales.  


El desorden externo no es más que el reflejo del mismo aspecto a nivel interno.  He observado hacia atrás con mucha reflexión cómo he manejado mi vida: y los patrones son comunes: casas terriblemente desordenadas, llenas de cachivaches, de cosas regadas por todos lados, lo que hacía que mi familia evitara ir a casa, y al ir yo a las suyas, siempre prolijas, me sentía muy mal, me sentía fuera de lugar, pero nuevamente, las culpaba a ellas, para mí, todos eran los que estaban mal y no yo.  Esto me justificaba y me permitía mantener ese sistema de vida a todo nivel.  


Con los ejercicios últimos para controlar la depresión, la anorexia y demás aspectos emocionales que esta conlleva, he visto en mí estos comportamientos como adictivos a... acumular no solo cosas, sino emociones, que me mantuvieran dentro de una zona de seguridad que me facilitara seguir siendo la víctima de los demás, pero como dice el refrán, solo he sido víctima de mi propio invento.  Culpable soy entonces? no, tampoco, porque esto fue un comportamiento adquirido, aprendido, al estar inmersa en un remolino de conflictos constantes yo quedé en el centro, y otros miembros de mi familia, salieron del espiral y tomaron sus propias posiciones y actitudes ante la vida.  La mía, fue ser... DIFERENTE a ellos, pero manteniendo los patrones aprendidos. 


Estas diferencias se ratificaron al saber que además, tenía ciertos niveles de videncia, lo cual no fue nada fácil aceptar ni convivir con ello por muchos años, hasta ahora, que al conocer el mundo del reiki, he podido investigar y conocer mejor mis aptitudes y aceptarme como soy.


Al tener que estar varios meses en una vivienda que se deterioró terriblemente, obligándonos a "desordenar" y no poder estar cómodos, fuíi observando que cuando mantenía estas condiciones voluntariamente, no veía el problema, pero al ser ya una situación obligada, que no surgió de mi propia iniciativa, y al ver cómo ibamos perdiendo cosas, nos enfermábamos constantemente, y muchas otras razones que al analizarlas entendí que había que cambiar YA.


El proceso inició escarbando entre tantas cosas materiales ligadas a las emocionales y mentales, pude ir encontrando entonces, esas piezas del rompecabezas y colocando cada ficha en su lugar, fueron saliendo muchas cosas y viendo que es muy difícil mantener un orden en casa, con cada cosa en su lugar, si internamente no hago lo mismo.   


No solo saqué cosas de casa que ya no podía tener más... muebles, libros, ropa ... sino que emocionalmente estoy en el mismo proceso.  Sacar emociones, dolores, sentimientos acumulados por año, cambiar actitudes, dejar de recibir aquellas que me hacen doler el alma, tratar con empeño de buscar mi propio lugar y valor dentro de mí, hasta que logre mi identidad pero, que yo esté totalmente satisfecha y acepte mi ser como es, sin ponerle etiquetas de cómo me ven y debo ser según los demás, esas pesan, y hunden, pero sobre todo, hay que sacarlas, devolverlas y sellar esos espacios, poniendo lo que debe ir, perdón, amor y orden.  


Hice el ejercicio de observar cada cosa que tenía guardada, donde, cómo, desde cuando y para qué la usaba, sino la usaba, si estaba en buen estado o mal, y encontré muchas cosas que simplemente no servían ya para nada.  Las saqué y comenzó a cambiar el aspecto de mi casa... y por lo tanto, el de mi modo de pensar y sentir.  


Las últimas circunstancias vividas en los dos años anteriores y el presente, me han llevado a analizar el porqué todo seguía siendo caótico en mi vida, y porqué una y otra vez surgían estos malos momentos, entonces ví que era una cuestión de orden. Ahora, llegan los cambios, lentamente, pero ya en forma constante y confío en que sean permanentes.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Un cambio de óptica...

Hace un tiempo, iniciando una nueva etapa en la terapia con el psicólogo, abordamos una forma diferente de trabajar: ver la anorexia: como una adicción.  

Esto para mí fue como abrir una caja de llena de fichas de un enorme rompecabezas, con miles de piezas y no sabía qué hacer, pero tenía la esperanza de encontrar finalmente las respuestas a enemil porqués que rondaban sin sentido y a comenzar a poner en su debido lugar, muchas actitudes, muchas situaciones, momentos y personas que tampoco lograba ubicar en mi vida.

Fui recolectando a lo largo de mi crecimiento actitudes, dolores, sentimientos, acciones, hechos, y mil trampas emocionales que luego fueron armando este rompecabezas, pero con una cara oculta, la de la una adicción: aprendí a comportarme y a estar inmersa en situaciones altamente conflictivas, altamente competitivas, exigentes a nivel mental, emocional, sobrepasando muchas veces mis fuerzas a esos mismos niveles.   Aprendí, que solo podía ser "funcional" bajo estrictas normas pero a la vez, me fugaba haciendo todo lo contrario en lo que era visible: el desorden, tan evidente era que simplemente era la señal más clara de la confusión interna, pero, simplemente se veía como una ficha suelta, como UNA simple actitud, no como parte del conjunto además de culpar a los demás por todo lo que me hacía sentir mal.    Ese desorden se evidenciaba no solo en que mis cosas jamás estaban en su lugar, ni limpias, sino que mi propia imagen así lo reflejaba, mis propios pensamientos, mi propia forma de hablar… era en extremos: o muy perfeccionista en algunas o totalmente dejada en otras.   


Cada una de estas piezas, de mil formas, colores, tamaños, sueltas, representan todas mis acciones, pensamientos, palabras, y el resultado es que ahora quiero organizar esta confusión, es una labor titánica  si no se tiene claro PARA QUÉ NI COMO.

Pues bien, luego de muchos años de tratar de entender, superar, y tratar con relativo éxito las sucesivas crisis, y ante la última, en la que me dí cuenta que la situación no estaba en control, sino en una franja de sostenibilidad mínima altamente peligrosa, pues aunque en mi caso, la anorexia es de origen nervioso, el buscar controlar las evidencias físicas, tales como el síndrome del cólon irritable, los problemas gástricos, dentales, dérmicos, y mantener un peso aceptable, aunque nutricionalmente, muy inadecuado, pero se podía MOSTRAR una fachada adecuada para los demás, que todos dijeran... "qué bien ¡¡ ya no pareces un esqueleto andando ¡"   Puedo trabajar, puedo "funcionar" dentro de ciertos patrones socialmente aceptados, pero, internamente, he seguido sintiendo los embates de esta enfermedad en silencio, y luchando cada día para no dejarme vencer.

Situaciones tan simples como una salida: aprendí a llevar mi comida a las reuniones familiares, incómodo, humillante, duele mucho, pero, me garantiza comer lo que sé puedo sin sufrir luego los terribles dolores que me agobian aún ocasionalmente.  Pero esto, solo me ha aislado aún más, no tengo ninguna vida social, las pocas ocasiones en que salgo con mi familia, son una verdadera tortura emocional, que disimulo con gran maestría (deberían nominarme al Oscar por actuación dramática), pero... mi mente y mi corazón sufren mucho con estas situaciones.   El precio, una soledad enorme, no poder compartir con todos libremente, ni salir y parar en cualquier lugar a merendar lo que se me antoje, hace que nuevamente reflexione muy fuertemente sobre las razones reales, las verdaderas y no aquellas publicitadas y que en mi caso, aplican escasamente un pequeño porcentaje, el resto... están a la deriva.

Al plantearme mi terapeuta una nueva visión,  verme como adicta, no como víctima, que es bien distinto, porque implica asumir mi responsabilidad totalmente, y dejar a los demás la parte que les toca.  Entonces veo que la anorexia es tan grave, tan peligrosa y severa como el alcoholismo, o la drogadicción a cualquier sustancia, y esto reveló una gran gama de posibilidades de encontrar dichas raíces ocultas.  

Por razones que ahora vengo a comprender, siempre tuve que ver mucho con personas que tenían alguna adicción tal como el alcohol, cigarrillo, drogas, trabajo, y al investigar sobre cómo tratarlas, sobre la co-dependencia, sobre sus señales, tratamientos, tengo entonces, un gran conocimiento "teórico" del tema... y ahora entiendo, que simplemente estoy como ellos.  Soy adicta y debo decir SÍ, adicta a sufrir, adicta a las situaciones en que ponen al borde de las crisis de nervios y por lo tanto, a las de la anorexia, ya que surge el dolor físico en plenitud, y ahí mismo, por protección, comienzo a dejar de comer para evitar ese dolor.

Entonces, cómo evitar ese dolor? los medicamentos solo son paleativos, evitan que se conviertan en algo más grave, pero... lo evito yo conscientemente?  Aquí entra la terapia para cortar la adicción. Comenzar a alejarme de dichas situaciones, personas, identificar las reacciones, las actitudes, las emociones que conducen a que mi cuerpo rechace la comida, aunque yo diga que quiero comer... pero solo he abordado el final del proceso, no el inicio.  Es como caminar en círculos hacia ningún lado, con estaciones intermitentes, unas en subida, otras en bajada, algunas cómodas, otras a la sombra, otras a plena luz del sol, otras indescifrables, pero sin duda alguna, solo actitudes superficiales, no radicales.  

Caminar en este camino es estar en una "zona de comodidad", un lugar de protección, donde no estoy ni aquí ni allá, ni bien ni mal, donde no me critican porque ven la imagen que quieren ver y aceptan como adecuada... hago lo que se supone debo hacer y eso tranquiliza... ya no tengo las actitudes depresivas de estar tumbada llorando todo el día, abandonada, pero esto solo ha sido A NIVEL EXTERNO, porque internamente, los cambios no han sido tan profundos. He comenzado al menos en  bordes comunes, tamaños, formas, colores, y abordé la tarea de separar las fichas de otro modo, de organizar; al poco tiempo, se revelaron actitudes comunes, situaciones y patrones de pensamiento y personas a las que me he vuelto adicta, dependiente, vulnerable y sumisa;  he ido reconociendo sentimientos que buscaba constantemente, porque al estar dentro de ese mundo específico, generaba lo que me evita salir de la enfermedad.  

Internamente, está el problema: las actitudes de buscar dichas situaciones extremas a nivel emocional, sino es una situación es la otra, si resuelvo una, entonces surge otra, y el ciclo vuelve a comenzar... y comienzo a agotarme.  Así que, comenzar a cortar con esos patrones de pensamiento, de sentir, de hablar, de actuar, es el inicio, y aunque cuesta mucho, tengo que hacerlo.  

Ser adicto no solo significa consumir una droga, en este caso, es estar pendiente de una actitud y sentir específicos: ya sea la tristeza, la depresión, el peso, la imagen, la aceptación o el rechazo, significa estar constantemente y por lo general en forma inconsciente, buscando esas personas, situaciones o pensamientos que nos lleven a ese lugar. Sino están presentes, entonces damos vuelta, retrocedemos y miramos hacia atrás, para decirlo en términos populares: cangrejeamos, paratraseamos... suenan chistosas estas palabras, pero es eso, el miedo a dejarlas nos evita avanzar, y entonces, replegamos fuerzas, y es mucho más fácil rendirse que luchar, volver atrás,  pero... el precio que se paga por esto, puede costarnos la vida.    
Lucho, como adicta a sentirme inmersa en un mar de sentimientos confusos, donde la luz de los relámpagos, no son la salida, sino la señal de peligro. Debo buscar la salida en la dirección contraria, y quizás algún día, logre salir del todo de este proceso y no regresar más.

Tengo claro, que cuando voy cambiando pensamientos y actitudes y no regresan, avanzo, el cambio que busco se da, y son estos cambios que van generando las pequeñas mejorías en mis afecciones físicas y ya comienzan a verse externamente y las siento como propias.  Es lo que busco, que sean cambios reales, no temporales ni que deban sostenerse con medicamentos, sino que sean parte de mí en forma definitiva.  

Un camino sin duda que he avanzado mucho, pues hace 10 años me dieron 15 días de vida, y aquí sigo luchando, quizás como los adictos que han superado la etapa de consumo, pueda llegar al punto en que diga... llevo tantos años SIN anorexia, y pueda sentarme a comer lo que más me gusta: un café con leche acompañado de una rica arepa con mucho queso derretido.

lunes, 11 de octubre de 2010

La anorexia y los medios de comunicación

Cada cierto tiempo, hay un boom publicitario sobre la anorexia y otros trastornos alimenticios, ya sea porque una modelo famosa ha sido diagnosticada, o por algún caso que sacuda la opinión de un país, pero, cuando veo el modo en que se aborda el tema, sigo viendo enormes falencias, vacíos tan grandes en la información que transmiten, hacen entrevistas con especialistas, presentan interesantes datos, cierto es, pero, siempre abordando el tema como un problema ajeno a los padres, como una enfermedad que solo afecta adolescentes o modelos, y, esto no es así.

El mucho más grave, va mucho más allá.  La anorexia, al igual que cualquier adicción afecta no solo al que la padece, sino a todos los miembros de su grupo familiar y de su entorno más cercano.  Generalmente se espera a que la enfermedad presente sus signos más trágicos, más VISIBLES, más palpables, para entrar a actuar, las pequeñas señales diarias, que se dan durante años previos, se ignoran por completo.

Nunca, y quiero aclarar esto muy bien, ninguna enfermedad de origen emocional, surge de la noche a la mañana. Hay cientos, miles de señales, quizás al inicio, no se den todos los días, sino ocasionalmente, por eso nadie las toma en serio. Pero, en particular con los trastornos alimenticios, he visto, a partir de mi experiencia, de mis terapias y tratamientos, que cada vez hay que profundizar más hacia atrás, hacia el inicio, el nacimiento, la crianza, la vida cómo se fue desarrollando.   Cada momento impactante deja una huella emocional, que con el tiempo puede desaparecer o convertirse en algo serio en el futuro, un factor predeterminante para actitudes sean positivas o negativas.   La forma en que se desarrolla la vida familiar, cómo se abordan en este caso, la alimentación, el ambiente desarrollado durante estos momentos, es algo a lo que ya he hecho referencia con anterioridad, ninguna persona que caiga en la anorexia o bulimia o cualquier otro trastorno adictivo, alcohol, cigarro, drogas, sexo, lo hace SIN que las bases sean externas.  Todas las raíces son internas de su núcleo familiar y muchas veces del extenso.

Pero, es más simple culpar al entorno, a las amistades, a la presión de un grupo determinado (en el caso de las modelos), y.... esto qué significa? dejar la responsabilidad a un lado.  Y los medios de difusión masiva mantienen esta idea. Escucho casi con rabia ya cuando dicen: "padres, estén atentos a las señales, si su hija esconde comida, si su hija se preocupa por esconder su figura bajo mucha ropa, si esto o aquello....vigilen sus amistades, vigilen el internet, con quien habla, con quien sale...." cierto, todo esto es cierto, pero.... no he escuchado hasta ahora, ningún experto que diga: PADRES, LA ENFERMEDAD COMIENZA EN CASA ¡¡¡  


Esto es un rompecabezas, lo que se ve al final, cuando se hace el diagnóstico, tan solo es la última ficha puesta en su lugar.... cada ficha tiene fecha, una emoción, una situación, y para desensamblar y rehabilitar a la persona, hay que abordar cada una, desde la que está más cercana... y luego, ir paso a paso, una a una, el paciente solo tomará aquellas que se auto impuso, porque sí, aprendemos conductas auto destructivas, porque nos enseñaron a eso, a auto castigarnos, y esta exigencia, hace que finalmente tomemos toda la responsabilidad como si fuera al 100% nuestra culpa, y no, debemos aprender, a devolver el 50% que corresponde a los demás.

Yo quisiera ver algún día una entrevista en un medio de comunicación, en forma más personalizada, no culpando a los pacientes, no ratificándole a los padres que no son responsables de lo que sucede, y que se aborde el creciente aumento de chicos (sí, hombres) que están padeciéndola en silencio, porque es una enfermedad tipificada para niñas o mujeres jóvenes... así que muchos la callan, la ocultan, y la sufren con mucha más angustia que nosotras.

La responsabilidad de los medios de comunicación, es difundir la información que permita conocer todos los aspectos de una situación de interés público, en este caso, una enfermedad que mina silenciosamente al 60% de pacientes NO DIAGNOSTICADOS porque no caen en el esquema  que se difunde por doquier.  Son por lo tanto, una de las fichas que forman parte de este rompecabezas.

lunes, 5 de julio de 2010

El vuelo de la mariposa de luces brillantes



Por estas fechas, surgen recuerdos tristes, recuerdos que nunca había logrado superar sin llorar, sin sentir un profundo dolor y cargar mi alma de más culpas, angustias y sentimientos que solo lograban anclarme a lo más profundo de mis abismos.
  Pero esto, solo logró conducirme por un abismo peor que la misma anorexia; la cual aprendí a superarla, a lidiar con fuerza sus embates y superar sus ataques emocionales y físicos, a conciliar con sus raíces y a cortar las más visibles, aprendí a sobrellevar sus consecuencias, pero hubo algo que dejé avanzar, una culpa, la dejé crecer, me costó mucho aceptarlo, hasta que esa raíz superó mis fuerzas, y atacó más fuerte que cualquier trastorno.   El ponerme frente a mi mayor dolor, a lo más profundo de mí misma, de mis dudas, temores, culpabilidades y dolores, hizo que todo mi cuerpo colapsara.  Surgió un dolor físico tan agudo que ya ni moverme podía con facilidad, y por todos lados habían protestas, surgiendo la peor: un tumor uterino, que me puso de cara a una realidad que no quería aceptar: si no liberaba el dolor, el cáncer lo haría.  La posibilidad de que esté, es tan real que a portas de una cirugía para extirparlo, debí enfrentar otro proceso que yo solo podía hacerlo: no hay médico, ni instrumental quirúrgico moderno, ni ciencia conocida que pueda hacer por mí, lo que yo no haga por mis propios medios.  
   Días de reflexionar, inmersa en un dolor físico agobiante, y viendo a mis hijos angustiarse pero callando sus propios temores, con el afán de ayudarme y solventar mis necesidades de algún modo, me dí cuenta, que ellos no deben hacer esto, soy yo la que debe cuidarles y fortalecerles, no ellos a mí.  Mi propia reticencia a realizar un proceso de perdón a conciencia, me llevó de nuevo a otear el panteón, y realmente es un absurdo sostener esta situación, es jugar con mi vida y la de ellos, y no puedo seguir así.  
  Siendo realista, y ya que conozco a ciencia cierta la  base de todo esto, sus vericuetos, mañas, vueltas, ires, decires, y disculpas eternas, decidí finalmente, que era momento de ser objetiva.  La subjetividad solo me ha permitido tomar actitudes poco constructivas, adictivas a un sufrimiento que se ha postergado por más de dos décadas, halando muchos dolores pequeños, frustraciones y tristezas, culpas y sacrificios de infancia y recopilados a lo largo de mi vida como excusa para ser siempre infeliz y desperdiciar así, los momentos que debí entender que eran solo oportunidades para liberarme de todas estas cargas propias y ajenas y construir mi propia felicidad.
  He forzado mi espalda con cargas pesadas pertenecientes a los demás, por sentimiento de sumisión, culpabilidad extrema, creé en mí una actitud prácticamente adictiva a estar siempre culpándome por todo lo que pasaba a mi alrededor, y recoger la responsabilidad de los demás en situaciones donde dichas acciones fueron compartidas.  Al eliminarles a los demás la cuota que les correspondía y asumirla yo, no beneficié a nadie con ello, solo incrementé mi propio dolor, mi propia tristeza y he generado un grado tal de frustración, que ha llegado a sobrepasarme por mucho a mis propias fuerzas físicas, mentales y emocionales.  
  Pero, también ha llegado el momento y la oportunidad de liberarme.  Soltar lo que no es mio, devolverlo, entendiendo que nadie es más culpable de lo que le corresponde, que las cargas van siempre a mitades, no en porcentajes mayores, sino siempre 50% para cada lado.  Así que he decidido hacer un proceso en el cual, siendo plenamente consciente que entrego a los demás lo que les toca, aunque no se los pueda decir en persona, pero el universo y Dios saben que así lo hago, y dejo lo mio, únicamente lo que me atañe. Agradezco a cada uno su amor, sus condiciones emocionales y mentales, sus intenciones, fueran válidas o no para mí, fueran las que esperaba o no, fueran las que necesitaba o no, era lo que podían dar desde sus propias fortalezas y carencias.   Igual, yo tomo, desde esas mismas perspectivas, mi parte.
   Miro en lo que se ha convertido todo este cúmulo de sensaciones, sentimientos, momentos, y tiene enemil rostros deformes, huele a amargura, a tedio, a apatía, a negación; sabe a muerte, porque cada lágrima ha sido derramada en momentos en que sentía mi vida irse arrastrada por ríos de culpabilidad y sin compasión alguna por mí misma, empujada por una barca de total falta de amor propio; se convirtió todo en una masa informe, densa, pesada, sangrante, hiriente, que anulaba mis sentidos, agobiaba mi corazón y ahogaba mi respiración.  Hoy, tomo esta "hija mía", que nace de mis propias y más profundas entrañas entre mis manos, mis brazos que han acunado con amor a mis hijos, y la miro profundamente,  con esa misma sensación de pérdida infinita que me ha conducido hasta aquí, pero sabiendo que lleva en ella involucrada en su esencia todo aquello que ya no deseo tener conmigo, la envuelvo con mi amor incondicional de madre, y aunque daría mi vida por mis hijos, no voy a sacrificar mi vida por este ser que he creado cruelmente dentro de mí.    
  La única forma que ella no se lleve mi existencia, es transmutarla, amarla, perdonarla y liberarla.  Con la ayuda de mis angelitos, de mi fe en Dios, la veo como se ha transformado en una mariposa sutil, de alas transparentes, y muchos colores brillantes en ella... cada color representa un dolor sanado, una emoción vivida, muerta y renacida, son tantas, que brilla con cada movimiento con la misma intensidad con que las sufrí, y ahora su olor, su claridad, su estructura es amorosa, liberadora, sanadora, y la llevo con mis manos, mi alma, mi corazón y mi ser entero, al fin del universo, a que vuele eternamente sin freno alguno de mi parte, ya no forma parte de mi existencia, y tiene por derecho propio, la capacidad de volar sin más culpas, sin más temores, sin más anclas oscuras.  
  Son más de 22 años de guardar luto por mi alma, y hoy, dejo libre esta mariposa para que mi espíritu pueda volver a ver la luz y aceptar el regalo inmenso que la vida misma me da: el hoy. Sin más prisas que lo que pueda lograr cada día, y perdonándome a mi misma por fallar, y darme la oportunidad de levantarme una vez más, pero sin seguir cojeando, tengo el derecho de caminar firme, despacio, y mirando al frente. 
  He aprendido con mucho dolor, que no hay juez más severo que yo misma, le he dado todo el poder a mi mente para ejecutar sin misericordia alguna la peor de las condenas: negarme el derecho a ser libre de mis ataduras. No significa ser libre de responsabilidades, no es dejar de asumir lo que me corresponde cada día, es aprender a no cargar con más de lo que me corresponde y toca por derecho propio y por eso mismo, devolver con amor a los demás, lo que ellos no deseen asumir y quieran dejarme, ya no más, no es coherente con mi deseo vivir y ver crecer a mis hijos, esperar verlos volar por sus propios destinos.
  Así que hoy digo: vuela mi mariposa doliente, transformada en luces mágicas que harán de cada momento de oscuridad, un destello de luz en el infinito, por siempre libre, te agradezco haberme permitido aprender y tener la oportunidad de creer en un mañana.


Aceite de Nuez


La potencia del Aceite de Nuez

Nutricionalmente, el aceite de nuez tiene propiedades antioxidantes, cardiovasculares, previene la trombosis, refuerza el sistema nervioso e inmunológico.
La nuez es un producto apreciado a nivel mundial por su composición, presentando altas concentraciones de ácidos grasos insaturados, vitaminas y minerales. Estudios recientes manifiestan que su consumo produce efectos benéficos para la salud humana, tanto en el aspecto nutricional como en el clínico, en el que se destaca su rol en la prevención del colesterol y la enfermedad cardiovascular.
Es un aceite elaborado con nueces de primera calidad. Este fruto es el más rico en aceite que se conoce, más de las 3/5 partes de su peso lo constituye el aceite. El aspecto del aceite es amarillo cobrizo y su sabor es muy agradable.
Es un producto rico en vitamina A, capaz de mejorar algunos casos de acné, ya que reduce la producción de sebo. El aceite de nuez es altamente insaturado, presenta buenas propiedades humectantes, antienvejecimiento, regenerativas y tonificantes.
Es indicado para la infancia al contribuir muy positivamente en la creación del tejido nervioso y la creación de anticuerpos. La cantidad de ácidos grasos linoleico y linolénico que tiene el aceite de nuez nos explica porque es tan beneficioso para nuestros hijos, haciendolos crecer fuertes y libres de infecciones.
Dentro de sus otras propiedades nutritivas, reduce el nivel de colesterol y de triglicéridos en la sangre. Su contenido de vitamina B, ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso central. También ayuda en la producción de glóbulos rojos en la sangre. Este aceite tiene alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados además de lecitina. Es una buena fuente de potasio, magnesio y zinc.
Este aceite contiene fósforo, magnesio y potasio, además de vitamina B.
Como alimento: 
Se recomienda macerar un buen queso en aceite de nuez y acompañarlo con un vino. Es ideal para preparar carpacchios, aliñar pastas y saltear verduras y aliñar ensaladas.
Como terapia: 
Consumir 1 a 2 cucharadas de te al dia.
Algunos beneficios enumerados
1- Te ayudara a prevenir el aumento de peso.
2- Te ayudara a evitas las arritmias.
3- Te ayudara a evitar la osteoporosis.
4- Te ayudara a disminuir la acidez gástrica.
5- Te ayudara a reforzar tu sistema de defensas.
6- Te proporcionara un efecto antioxidante.
7- Te ayudara a prevenir enfermedades cardiovasculares.

lunes, 28 de junio de 2010

Leche de almendras

 

Leche de Almendras


La leche de almendras destaca, entre otras
propiedades, por ser ideal para las etapas de
crecimiento y adolescencia gracias a su 
aporte de calcio.

La leche de almendras se obtiene moliendo almendras
secas y peladas y luego mezclándola con agua.
Se puede tomar sola o con algún endulzante.
 La propiedades que aquí vamos a resaltar así como
 la información nutricional se refiere a tomar la leche 
de almendras sin ningún endulzante.
Tiene un agradable sabor, tomada con agua fría 
o caliente.

Propiedades de la leche de almendras
A nivel cardiovascular nos beneficia cuando tenemos 
demasiado colesterol o triglicéridos.
Para las personas intolerantes a la leche de vaca 
o a la lactosa, para los celiacos a quienes los lácteos 
a menudo tampoco va demasiado bien y, en general, 
para aquellos que buscan un sustituto de los lácteos.
En hospitales es muy útil sobre todo para los 
postoperatorios ya que la persona necesita alimentos 
que le nutran pero que sean de fácil digestión.
 La almendra es de los frutos secos más ricos en 
potasio, un ión indispensable para el organismo por 
su papel en el cerebro, músculo, etc. Ideal también 
para evitar la hiponutrición de esos enfermos ya que 
también es rica en fibra y remineralizante.
 La leche de almendras al ser muy pobre en Sodio y 
rica en Potasio es muy adecuada para casos donde 
hay pérdida de Potasio: diarreas, vómitos, tratamientos 
con diuréticos que eliminan potasio. Y para casos 
donde el Sodio sea un problema: hipertensión arterial 
o bien en enfermedades donde se produce un aumento 
de líquido extracelular (edema) como cardiopatías, 
afecciones renales y cirrosis hepática.
 En muchos casos de alergias alimentarias si 
sustituimos la leche de vaca por alguna vegetal, 
como la leche de almendras, hay personas que notan 
una gran mejoría.
A nivel digestivo nos es de gran ayuda en casos de 
dispepsias gastro-intestinales, gastritis y como 
regulador del peristaltismo intestinal.
Por su buena relación calcio /fósforo, la leche de 
almendras es un alimento ideal para diversos grupos 
de población; por un lado, durante las etapas de 
crecimiento y adolescencia, donde ambos nutrientes 
juegan un papel esencial en la formación y remodelación 
del hueso y por otro lado, en mujeres gestantes o 
durante la lactación, pues podría cubrir en parte los 
requerimientos minerales, y personas de edad avanzada,
 donde una dieta rica en calcio constituye una medida 
importante de prevención contra el desarrollo 
de la osteoporosis.
 Tiene un alto porcentaje de fibra soluble e insoluble 
con lo cual: protege la pared intestinal, sobre todo a 
nivel del colon y regula la velocidad de absorción de 
azúcares y colesterol. En presencia de fibra la velocidad 
de absorción de glucosa puede disminuir hasta en un 50%; 
este hecho constituye la base para su uso clínico en el 
tratamiento de la diabetes insulino-dependientes tipo I y
 para el tipo II (insulino no dependientes)

Información nutricional de la leche de 
almendras (por 100 g. en polvo)
Su cantidad de proteína (11 - 13 g.) la hace idónea 
para suplementar y en ocasiones complementar las 
proteínas de origen animal.
Aunque las proteínas de la almendra no alcancen la 
calidad de las proteínas consideradas nobles 
(leche y huevo), tienen una composición en 
aminoácidos esenciales muy equilibrada.
La leche de almendras es muy adecuada tanto para 
niños como para ancianos, grupos de población que 
consumen con cierta frecuencia alimentos de alto valor 
calórico pero que aportan pequeñas proporciones 
de aminoácidos.
Lípidos (9,5 - 11,5 g.), la almendra es muy rica en
 ácido linoleico que es precursor del ácido araquidónico 
y por tanto de las diferentes series de eicosanoides, 
tan importantes en el equilibrio tanto en tejidos como 
en órganos. Su déficit produce retraso en el crecimiento, 
enfermedades de la piel y alteraciones nerviosas.
La leche de almendras también aporta mucho ácido 
oleico, que es el más apropiado para el mantenimiento 
de una adecuada proporción entre HDL y LDL.
Según el estudio realizado por el nutriólogo norteamericano 
Gary Fraser, sobre una población de 34.000 personas 
sometidas a una dieta vegetariana baja en grasa, 
concluyó que las personas que comían más frutos secos, 
padecían menos enfermedades cardíacas.
Fibra dietética (4,8 g.), fibra insoluble 85,7% y 
fibra soluble 14,3%.
Minerales Calcio 200 mg, Fósforo 220 mg, 
Potasio 200 mg, Magnesio 60 mg, Hierro 5 mg, Sodio 38 mg.
Vitaminas Vit. A 210 U.I., Vit. E 15,1 mg, Vit. B1 57 µg, 
Vit. B2 153 µg.
Hidratos de Carbono 60 - 62 g.
Valor energético 1.680 KJ (397,5 Kcal.)
Valor energético/vaso 84,5 Kcal.

¿Sabías que la leche de almendras...?
El Dr. Gene Spiller del Health & Research Studies Center, 
Los Altos, California, demostró que el consumo de la 
leche de almendras reduce el colesterol sanguíneo el 
doble que el aceite de oliva.
Los frutos secos son junto con las espinacas, 
garbanzos y lentejas, de los alimentos que más hierro 
y magnesio contienen del Reino Vegetal.
Nutriops
http://www.nutriops.com