Buscando apoyo

Este es un proceso para hacer en compañía, no te quedes sol@ sin comprender que te sucede, busca ayuda, habla, pregunta, pero sobre todo, ÁMATE ¡¡

domingo, 16 de agosto de 2009

A qué tengo derecho

Como persona, como mujer, como ser, tengo derecho a:

Amarme en primer lugar, sobre los demás. Así suene egoista para la mayoría, así crean que me volví prepotente, ególatra, narcisista, no importa. Tengo derecho a amarme y aceptarme como soy. Al hacerlo, tengo la capacidad de perdonarme, de aceptar que me equivoco, de caer, de dudar, de aceptar que no soy perfecta, y valorar mis cualidades, mis capacidades, mis destrezas y poner todo ello en funcionamiento para mi bienestar.

Yo, como ser, soy el centro de un universo: mí universo. Ese mundo en el cual yo reino, ha sido creado con amor, de Dios para mí, como reflejo de su amor, así que, es ser egoista? NO, es ir por mi derecho a vivir felíz, a estar en un estado de plenitud como individuo, como parte de un todo. No soy una parte de otra persona, ni de una maquinaria, soy un ser integral, completo, perfecto; mis defectos y virtudes me equilibran, y cuando uno predomine, el otro entra a sopesar, hasta que pueda yo entonces, volver a equilibrar las cargas.

En la medida en que voy aceptando que he cometido errores a lo largo de mi vida, y voy dejando de culpar a los demás por ellos, y aceptando de igual modo que ellos también cometen errores, y perdonándolos por eso, asumiendo que tanto ellos como yo tenemos los mismos derechos, entonces voy liberandome finalmente de la anorexia. El impedimento a alimentar mi amor propio, encubierto con reproches, con acciones autodestructivas, con llantos, con quejas, con rabia, con dolores, con tristezas, solo ha servido para armar un entorno oscuro que ha impedido hasta ahora, ver a los demás como son realmente y a mí misma como soy.

Cuesta, no es fácil, pero con la ayuda apropiada, de un psicólogo experto, se logra. Voy en ello. Pedir ayuda también es un derecho, no es ser cobardes, no es ser débiles. No confundamos eso, yo sola no puedo hacer un proceso de perdón si no sé cuáles actitudes, errores y situaciones debo perdonar, cambiar, asimilar, procesar, liberar. Podré ver un porcentaje, pero siempre será menor ante lo que es en realidad, y lo que queda, es lo que se convierte en la carga emocional que me impide alimentarme plenamente, disfrutar cada bocado y el momento en que se presenta.

Las circunstancias en que cada persona vive la anorexia, sea nerviosa, compulsiva, o sea bulimia, alcoholismo, drogadicción, o cualquier otra actitud que sea conducente a hacerse daño, va enmarcada de un contenido emocional alterado, no procesado, no aceptado, solo son salidas diferentes. Solo que algunas son aceptadas socialmente, como fumar, beber, aunque sus excesos ya se consideren adicciones, pero si se aceptan en un porcentaje, ya es en sí mismo, aceptar que podemos autodestruirnos con el beneplásito de todos.

La sociedad misma nos facilita muchas acciones para nuestra autodestrucción, flagelar nuestra alma, nuestra autoestima, nuestro físico, y pocas para solucionarlas. Permite y propende aquellas situaciones donde la vulnerabilidad física y emocional se ponen en primer plano, pero su sanación, es controlada. Pero, podemos quedarnos sin hacer nada? No. Podemos y tenemos derecho a buscar las soluciones.

Vivir con anorexia es un infierno en vida, es morir viviendo, es vivir muriendo. No tiene sentido sostener un esquema en el que el riesgo a perder la vida por razones que creemos válidas, porque estamos seguras que no valemos lo suficiente para que los demás nos ubiquen en un lugar digno dentro de la familia y la comunidad. Simplemente, si no lo hacemos por nosotras mismas... no lo hará nadie. Veo con tristeza a chicas seguir cayendo en esta enfermedad, y muchachos, que la callan, porque solo es de "mujeres", y no. Todos somos vulnerables y todos estamos en riesgo por muchos motivos.

Así que invito a quienes me siguen: IR POR EL DERECHO A VIVIR, pero a plenitud, primero por cada uno, porque somos un regalo de vida y como un buen regalo, debemos apreciarlo, cuidarlo y mantenerlo, para que el día de mañana, podamos decir: gracias, disfruté mucho tu regalo ¡¡ Y a quién: a mí misma, y a Dios por supuesto.

sábado, 8 de agosto de 2009

El poder de la negación

Negar: decirnos a nosotras mismas que NO HAY NADA... que puedo controlar lo que me sucede, que NO existe la anorexia, que NO estoy enferma, que NO es mi culpa... que es culpa de los demás... Pero, hasta donde nos puede llevar esta posición? Creemos que al negar las cosas que nos están pasando, estamos seguras que al decir "yo puedo controlar esto en cualquier momento", "a mí no me pasa nada de lo que dicen", "yo sé bien lo que tengo"... Buscamos de cierta manera retar a quienes tienen el "poder", el control, sea a nuestros padres, a nuestras parejas, a nuestros jefes.... las razones finalmente no son tan importantes como la forma en que las manipulamos. Aquí viene el juego peligroso. Negar la gravedad de esta enfermedad, es el pasaje directo a un hospital y con suerte, salir vivas. Es la manera más rápida de ir a conocer "el barrio de los acostados" como se dice popularmente.

Simplemente al negar que estamos pasando por una crísis a todo nivel y que si como esto o aquello voy a "engordar", lo que hago es negarme la posibilidad de alimentar mi cuerpo, castigo mi necesidad de nutrición, porque soy castigada emocionalmente por otra persona, o personas, porque mi autoestima está por los suelos por múltiples motivos, todos válidos, pero vuelvo a que es la forma en que reaccionamos a estas situaciones la que es destructiva. No aprendemos a tomarlas como oportunidades sino como motivos para sostener esta actitud, este trastorno que nos conduce a deteriorarnos, a castigarnos y a poner en riesgo nuestra vida.

Pregunto: vale la pena? NO, a todas luces NO. Arriesgar la vida no lo vale. No merece ni un instante el sufrimiento que se vive durante la anorexia, no vale ni un solo momento perdido de disfrutar de comer, de alimentarse, de gozar cada bocado. No es solo un acto para llenar el cuerpo con algo... es "ALGO MÁS". Merecemos amarnos lo suficiente como para sentarnos cómodamente a disfrutar un café y un pan, con la certeza que lo hacemos porque estamos disfrutando de nuestro propio ser, de ser un acto voluntario, amado, deseado y propiciado por nadie más que yo misma.

Cuando niego lo que vivo, lo que me pasa, cedo mi poder a la situación, y pierdo por completo la noción de lo que sucede, me avasalla entonces cada circunstancia, me sobrepasa cada emoción con creces y todo se torna un infierno constante. Ese es el poder real de la negación, cortar, destruir, anular, opacar.

Pero, del mismo modo en que yo le cedo ese poder, lo puedo tomar de nuevo. Inicialmente, pidiendo ayuda, reconociendo que estoy en una situación física, emocional y mental disminuida por la enfermedad y que requiero apoyo clínico y emocional. Para ello existen excelentes terapeutas, lo ideal, es buscar con el que nos identifiquemos mejor. Pedir ayuda, es el paso más importante para alejarnos de esta y de cualquier otra forma de conducta destructiva. Si queremos llamar la atención de nuestros familiares o amigos por algo que nos está afectando, hagámoslo hablando, no autodestruyéndonos.

Una vez que estamos padeciendo esta enfermedad, o bulimia o cualquier otra adicción o alteración emocional, siempre hay un punto de pare, de respiro, de cambio de dirección hacia el camino correcto.

La anorexia no es solo la supresión del alimento físico, también del emocional, del afectivo, del mental. Es un conjunto de situaciones que nos complica la vida, y le permitimos hacerlo al no enfrentarla. Pero, se puede, y al hacerlo, mirandonos de frente al espejo y sin temores, ni culpas, reconocer a esa persona que está allí, y darle la mano.

Eliminemos el poder de la negación al pasarnos a la aceptación. Decir SÍ QUIERO VIVIR y vivir en plenitud, de todas mis facultades emocionales, mentales y físicas, es mi derecho y con él nací. Y no importa ya que se haya refundido en el camino, siempre podemos volver por él, y al volver a tomarlo entre las manos, podemos reconciliarnos con nuestra propia existencia, aprender a amarnos lo suficiente para salir adelante en esta y en las dificultades siguientes. La vida es simplemente un camino lleno de oportunidades, que los miremos como obstáculos, problemas, trabas, imposibles, solo es nuestra óptica. Siempre podemos cerrar los ojos y cambiar la forma de mirar.

Negar Vs. Aceptación = demonos la oportunidad de decir SI, es lo que hay, y voy a asumirlo, a aceptar la parte de responsabilidad que me corresponde, sin culparme mas de lo debido y sin culpar más de lo necesario a los demás. Recordemos que cada uno también tiene sus propias culpas, sus propias falencias, cada uno tiene un grado de "anorexia" emocional, mental, y cada quién la refleja en formas diferentes.

Vamos por nuestra vida, nadie más lo puede hacer, ni vivir ni morir por nosotras.