Buscando apoyo

Este es un proceso para hacer en compañía, no te quedes sol@ sin comprender que te sucede, busca ayuda, habla, pregunta, pero sobre todo, ÁMATE ¡¡

domingo, 17 de mayo de 2009

Cómo detectar cuando estamos en una crísis

Generalmente es más fácil negar que la tenemos que aceptarla.

Pero una vez entendida la gravedad y las implicaciones que este trastorno significa y el resigo para mi vida, he aprendido a enfrentarla, aceptarla y a ir saliendo de ella a pasos. Del mismo modo en que caí, voy saliendo.

Una crísis se presenta cuando emocionalmente estoy afectada, entonces, debo ponerme a la tarea de controlar la situación que me genera la ansiedad, y a cambiar la forma de alimentarme durante estos días. Como más seguido en pequeñas porciones, hago ejercicios de respiración, meditación y reiki. También me hago sanación pránica y poco a poco voy viendo que las crísis son más cortas y menos fuertes, y es lo que me anima a seguir adelante, saber que sí se puede controlar en la medida en que voy siendo conciente de mis emociones.

Cuando entra la ansiedad, vienen con ella las nauseas, el dolor de estómago, la inflamación, y muchos sentimientos que ya conozco, así, que la tarea es ponerme en meditación, cuando siento que comienza a pasar, entonces abordo una tarea: dibujar, hacer artesanías, arreglar la casa, leer... cosas constructivas, cosas que me hagan sentir que puedo controlar la situación. Al poco tiempo, entonces comienza a ceder el dolor y sobre todo, no dejar de hacer las actividades diarias.

Crear una rutina diaria, de actividades, horarios de alimentación, arreglo personal, todo es fundamental para controlar la crísis. No escuchar los comentarios destructivos de otras personas, eso no nos sirve. Nadie sabe lo que vivimos adentro del alma, ni la lucha que implica comer sin sentir dolor.

Un consejo que mi psicólogo me ha dado y es muy útil: cuando esté con el ataque de ansiedad, con ganas de abandonar, lo mejor es NO COMER, porque el organismo está todo en shock, está reactivo, y así, la comida no alimenta, hace daño. Espero unos 15 o 30 minutos, y una vez controlada la situación, entonces me siento a disfrutar cada bocado, así sea poco, pero que sepa que es mi alimento y tengo el derecho pleno de disfrutarlo, de sentir que la comida es mi forma de premiarme por un esfuerzo, y es la forma de cubrir también mis necesidades básicas de energía. Así a la hora, deba comer otro poco, pero que siempre sea en paz, en tranqulidad, en forma armónica y sin contratiempos.

Este sencillo consejo, es muy efectivo, y tampoco controlo el peso a diario, no necesito sentir que debo pesar, ni calcular calorías, ni nada de eso, solo COMER A GUSTO lo que me gusta y sé que puedo tolerar sin problemas.

domingo, 10 de mayo de 2009

Subtipos de anorexia: Comentarios

La DSM-IV-TR especifica dos subtipos de anorexia:

* Tipo restrictivo: durante el episodio actual de la anorexia nerviosa, la persona no está comprometida firmemente con un régimen alimenticio o un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas.
* Tipo purgativo/compulsivo: durante el episodio de la anorexia nerviosa, la persona se ha comprometido firmemente a una dieta rigurosa o a un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

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En estos dos tipos de anorexia, pocos médicos tienen claridad. La tipo dos, la purgativo/compulsivo, es la que se ha generalizado, ayudada por los medios de comunicación, y tantos blogs y escritos entre chicas muy necesidadas de afecto, aceptación, comprensión, y encuentran entre ellas mismas, esto que tanto anhelan, por lo tanto, hacen de la anorexia un modo de vida, pensando en que se puede controlar en cualquier momento sin sufrir mayores consecuencias.

He leido muchos blogs y quedo realmente atónita y entristecida al ver cómo se dan consejos para vomitar, para evadir la mirada de control de familiares, médicos, y sostener los bajos pesos, y muchas otras cosas, que les llevan a la falsa creencia que están siendo aceptadas y viviendo en un mundo "perfecto".

Los daños físicos generados por cualquera de las dos, son realmente serios. Yo llevo años lidiando con mi dentadura, afectada seriamente por el ácido del vómito, el esmalte dental está seriamente debilitado, abrasionado, y la mayoría de mis dientes están con los bordes dañados. Llevo tres años en rehabilitación oral, y simplemente, he perdido una muela porque se partió de lo débil que estaba. Algo que no se considera en estos blogs pro anorexia y bulimia, es esto: las graves consecuencias y los riesgos posiblemente letales al realizar estas prácticas.

He conocido casos, donde la persona cuenta las calorías meticulosamente para controlar el peso. Esto, muchas veces es favorecido con la difusión de dietas y sistemas en la televisión, o en medios impresos, con la aquisencia de famosas modelos y artistas, que presentan cuerpos esculturales, pero muchas veces ocultan que son producto de cirugías, o de estrictos programas de entrenamiento personal, y no de dietas o suplementos sin ningún control médico.

Cuando al anoréxico le internan o está en un tratamiento rígido, es sometido a que consuma ciertas cantidades de comida, aprende a hacerlo, pero tan pronto tiene la oportuidad, va a vomitar, luego sigue su actividad, y vuelve a comer para "cumplir" lo que le ha sido impuesto, y es el camino más rápido a la bulimia. Por satisfacer a otros, demuestra que ha recuperado el apetito, comiendo muchas veces y mucho... logra subir un poco de peso, con lo cual su recuperación en falso se da por cierta, pero a los pocos meses, se evidencia la nueva situación, y siendo mucho más grave, pues ya no es una sola afección sino dos a tratar.

Pero, también quiero hacer una acotación: cuando la restricción del alimento obedece a situaciones extremas como un duelo, una situación clínica grave (una enfermedad diferente a la anorexia), razones económicas o producto de circunstancias como desplazamientos por violencia armada, entre otras, la anorexia va a pasos muy lentos, y toma principalmente a los individuos más vulnerables: niños y ancianos. Muy pocas veces se diagnostican, pues no se tienen en cuenta en los criterios para realizar el diagnóstico. Una vez más, se quedan por fuera razones diferentes a las tradicionales.

sábado, 9 de mayo de 2009

Síntomas: Comentarios a la definición

Distorsión en la forma en la que se percibe la forma o el peso del cuerpo

* Autoevaluación constante con la presencia excesiva de pensamientos referentes al peso o la forma corporal o negar que se tiene un peso corporal bajo.
* En mujeres con períodos menstruales que no han pasado a la etapa de la menopausia, la ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea).
* Otros desórdenes alimenticios relacionados

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Si bien es cierto que algunos de estos síntomas estan presentes, quiero aclarar también varias cosas al respecto: El peso comienza a convertirse en un motivo de angustia, al ver que se va disminuyendo tan rápidamente. Conozco un caso de un adolescente que fué inducido a la anorexia por su propia madre, obesa, y el chico también lo estaba. Era tal la restricción que ella le impuso al niño desde los 15 años, le inscribió en un gimnasio y estaba vigilante que hiciera las extenuantes jornadas, el padre le increpaba su estado físico, y ante esta situación, le enseñaron a odiar su cuerpo, su aspecto, su autoestima fué apabullada con constantes palabras y acciones de rechazo. Este niño simplemente no comía, y cumplia con las condiciones de un anorexico, pero como era HOMBRE, no fue diagnosticado oportunamente. Todos le felicitaban por la pérdida de peso, y comenzó a sentirse "aceptado" por sus padres, al darles lo que ellos deseaban: un hijo DELGADO, ya que ninguno de ellos, podía aceptarse tal como eran: dos personas obsesas y transfirieron a su hijo, su propio rechazo, además las constantes discusiones entre ellos, al ser divorciados, él era el motivo de las peleas, por lo tanto, si cumplía con lo que ambos esperaban de él, esas confrontaciones terminarían.

Cuando el niño se desmayó en el colegio y fué remitido de urgencias a un hospital, y los médicos vieron las características de su comportamiento, le recluyeron en un lugar de prestigio, muy severo y muy costoso. El resultado, a los tres meses, no solamente continuaba siendo anoréxico, sino que pasó a la bulimia y a ser dependiente de los fármacos recetados.

Para ese entonces, unos 6 años atrás, yo ya estaba en tratamiento, me había divorciado y estaba bastante recuperada, pero mi terapia era diferente, era con una psicóloga que se quedaba en promedio dos horas diarias conmigo.

A la madre le dijimos en varias ocasiones que no era el sistema adecuado, y que ellos eran los responsables. Finalmente, el niño va y viene de las crísis anoréxicas o bulímicas y está bien mientras tenga los medicamentos en forma permanente. Es este un resultado ideal? Para mí, NO. Fue cambiar un problema por tres. Como en los supermercados, pague 1 y lleve gratis 3. Y por ser varón, entonces no le creyeron tampoco.

En las mujeres, hay otro agravante. Cuando son niñas, no hay ciclo menstrual, entonces no analizan este aspecto y también descartan estas evaluaciones si son adolescente, la respuesta frecuente, es que "ya se irá estabilizando porque apenas está en desarrollo..."

Y los otros síntomas?: el miedo constante, el sueño, cansancio, los ataques de ansiedad, depresión, aislamiento voluntario, la pérdida de interés por las actividades sociales, los pensamientos negativos (y en ello sí estoy de acuerdo con estos diagnósticos), la baja autoestima, directamente relacionada no solamente al aspecto físico, sino como consecuencia de todas las circunstancias en que se está viviendo, y literalmente, es un camino al infierno.

La ausencia de sueño por uno, dos o tres días también aparece como un síntoma muy alarmente, cuando ya la enfermedad ha avanzado muchísimo. Yo recuerdo períodos de dormir una o dos horas cada dos o tres días, y despertarme completamente lavada en sudor, llorando, desesperada y sin saber ni siquiera en qué día estaba. Todo esto hizo que tuviera también afectado el equilibrio, no podía caminar en línea recta, ni hacer una caminata normal sin estar sosteniéndome de otra persona, o de barandas, o cualquier otra superficie que me permitiera asirme. Tenía visión borrosa, o veía doble; sufría de lapsus mentales, aún hoy exísten épocas que no recuerdo ni tengo certeza de las fechas de otras; sufría de temblores, escalofríos, la piel se me caía por trozos, muy seca, el cabello se caía a manotadas, el tono generalizado, era muy amarillo, casi verdoso. Muchos otros aspectos cambiaron también. Pero ninguno de estos síntomas, le daban a mi doctora de entonces, una razón para pensar que pudiera estar sufriendo de anorexia, sino que todo era centrado como problemas de gastrítis y cólon irritable.

Los vómitos, que eran frecuentes, pero no provocados, obedecían a la presión emocional a la que estaba sometida, así que si no comía, era mas fácil evitar que se presentaran en las noches o en los fines de semana, donde la tensión en casa era extrema.

De nuevo concluyo, a algunos médicos les falta mirar toda la situación del paciente, síntomas evidentes y ocultos, para realizar un diagnóstico más certero de estos casos.

Diagnósticos: Comentarios a la definición

Es frustrante acudir a un médico psiquiatra o psicólogo cuando no dispone del tiempo ni de la voluntad para escuchar lo que uno como paciente está sintiendo.

Cuando inicié el proceso de buscar ayuda, a mediados del segundo semestre de 1997, porque en cuestión de 3 o 4 meses había perdido casi 15 kilos, estaba constantemente acudiendo a urgencias con vómito, diarrea, fiebre, y ataques de pánico o ansiedad, y fuí remitida al psiquiatra para evaluación, la forma en que me recibió y atendió en tan solo 15 minutos, fue totalmente displicente, no me eschuchó, objetó lo que le decía y me dijo que él era el experto, que yo tenía bulimia y me recetó antidepresivos y que regresara en tres meses, si no habían cambios, me internaba en un hospital y que yo no tenía nada que explicarle a él.

Es la forma adecuada de recibir a un paciente que va con toda la angustia de verse disminuir de peso, salud, en un estado emocional muy vulnerable y afectada en todos los aspectos de su vida? Creo fervientemente que NO. Por lo tanto, ante esa respuesta, no volví a acudir al médico. Además, mi pareja me amenazaba constantemete, si revelaba la situación de violencia intrafamiliar que vivía, (cosa que para él era exajerado, solo era mi castigo por ser... como era...) y merecido el trato, no podía decir que pasaba en casa, ya que yo era la responsable (¿?).

Años mas tarde, no hará mas de tres, intenté acudir nuevamente a un médico especializado en el tratamiento contra la anorexia. Fuí remitida por un reconocido médico extranjero a una de sus alumnas en Bogotá, y la respuesta de esta doctora, fue que no me podía escuchar, sin que antes pagara anticipadamente una muy gruesa suma de dinero que constaba de todo el tratamiento por parte del equipo médico de diagnóstico, (psicólogo, ella... nutricionista, gastroenterólogo, psiquiatra y médico general).

Mis condiciones económicas en ese momento no me permitían de modo alguno realizar semejante esfuerzo, se lo dije, que me ayudara y podría pagarle mensualmente en cuotas menores, y se rehusó totalmente.

Así que, pregunto, el interés de estos profesionales de la salud, van encaminados a el bienestar del paciente? Lo pongo seriamente en duda, ya que no he sido la única ni en este país, que ha enfrentado esta clase de situaciones. El resultado, es que uno se queda callado, y la enfermedad avanza cada día a pasos agingantados.

Los síntomas se agravan, el estado general se complica y pocos son los galenos que van cambiando su forma de escuchar al paciente, de hacer sus práctica con mas entendimiento de que estos problemas, van más allá de una simple aficción a la moda y al deporte.

Comentarios a la definición II

El término anorexia significa literalmente "pérdida del apetito", sin embargo, esta definición es engañosa ya que las personas con anorexia nerviosa con frecuencia tienen hambre, sin embargo, rechazan la comida. Las personas con anorexia nerviosa tienen intensos temores a engordar y se ven a sí mismos 'gordos' incluso cuando están muy delgadas. Estos individuos pueden tratar de corregir esta imperfección limitando la ingestión de comida de manera estricta y haciendo excesivo ejercicio con la finalidad de perder peso.

Esto no es siempre así. El rechazo a la comida puede no ser voluntario. Yo deseaba comer, pero mi situación familiar era tan agobiante, que debía dejar de hacerlo por dos razones: porque mi prioridad era que mis hijos pudieran comer mejor y porque generalmente la hora de las comidas, eran razones para las posteriores agresiones de mi ex pareja.

El miedo, a comer junto a ellos, hacía que dejara de hacerlo, me limitaba a cocinar, a servir y a dedicarme a otras actividades, así evitaba el confrontamiento. No era temor a engordar, pues fuí obesa desde la adolescencia hasta el año 1997 cuando comenzaron los problemas digestivos constantes.

Tampoco he sido afecta al ejercicio, si bien de niña, me encantaba patinar y lo hacía muy bien, en carreras, y me encantaba correr en pista, desde la adolescencia dejé estas actividades deportivas por centrar mi interés en los dibujos, en la lectura y en escribir. La razón, porque a esta edad, al desarrollarme mi cuerpo cambió tanto, que era objeto de burlas constantes por parte de mi grupo social y familiar. Entonces, mi físico era algo que generaba un rechazo, pero no dejaba de comer, por el contrario, comencé a hacerlo en forma compulsiva, y aumenté mucho de peso, debía usar tallas de ropa más grandes, y me vestía de tal modo, que ocultara mis verdaderas medidas, haciéndome ver más gorda de lo que ya estaba. Tampoco me arreglaba, y mi vida se volvió totalmente sedentaria. No salía, no tenía amigas ni actividades sociales extra escolares, ni otro interés diferente a estar inmersa en mi propio mundo.

Por lo tanto, vuelvo a recalcar, que este tipo de diagnósticos siempre limitados a unos patrones preestablecidos, son discriminatorios, limitantes y hacen que los médicos dejen de observar, de escuchar y de creer en lo que el paciente dice.

Comentarios a la definición

Dentro de todo lo que he leido y vivido con esta enfermedad, he escuchado a los médicos por varios años, recitar casi el mismo discurso. Se limitan a centrar el orígen de la anorexia en la moda, en características de peso, estados depresivos, y rangos de edad, entre otros.

Pero en esta defición de Wikipedia, es la primera vez que encuentro algo que es mucho más amplio y abarca muchas de las otras condiciones clínicas que la pueden generar diferente a los estados emocionales alterados.

Es importante tener en cuenta, que esta alteración de los comportamientos alimenticios, obedecen a tantos factores que no solo el anímico es la base. Tampoco la moda, ni la edad, ni la condición laboral (modelos y artistas).

En situaciones extremas tales un hogar disfuncional, una relación de pareja donde la violencia está presente, adicciones al alcohol y a las drogas, condiciones sociales extremas (pobreza, desplazamiento, violencia armada), agresiones sexuales continuas (abuso sexual por familiares y conocidos), represión, y otras muchas razones que se dejan de lado en el diagnóstico por tener un aspecto totalmente diferente al difundido ampliamente por los medios de comunicación, hacen que muchos pacientes no puedan recurrir a un pronto tratamiento médico ni al más adecuado.

Muchas veces, el dictámen médico se enfoca únicamente a los síntomas más relevantes, mas no al conjunto, y los medicamentos que recetan, terminan complicando el cuadro, y disfrazando los verdaderos síntomas de la anorexia, con los efectos secundarios a la medicación, y es también posible, como lo fué en mi caso, que se agravaran y se comprometiera por mucho mas tiempo, el diagnóstico adecuado.