Buscando apoyo

Este es un proceso para hacer en compañía, no te quedes sol@ sin comprender que te sucede, busca ayuda, habla, pregunta, pero sobre todo, ÁMATE ¡¡

martes, 15 de diciembre de 2009

El poder que doy al miedo

El miedo, aquel sentimiento que nos aborda de repente frente muchas situaciones, nos bloquea y nos impide actuar con prontitud.  Pero, cuando le dejamos desbordar... entonces pasa a ser una ACTITUD más que impera en nuestra vida.
    Digo esto porque vaya que si he vivido con miedo. Hasta donde le dejé apoderarse de mi vida? Pues en casi todos los aspectos de ella ha dominado.  No me había dado cuenta, pero poco a poco todo giraba en torno al miedo, a las personas, a las situaciones, a los espacios, a la comida, y llegó simplemente el miedo a VIVIR.  Cómo se puede vivir con miedo? uf, no lo se, pero sí sé que el decir  constantemente... "no puedo", yo no puedo hacer esto, aquello, comer, correr, o poner una y otra limitación a mi vida, a mis pensamientos, a mis sentimientos, era producto de haber cedido el poder de mi vida entera a este sentir.  El miedo por lo tanto, era el que gobernaba mi vida.   Digo... dominaba, porque hace poco, de tanto enfrentar esta enfermedad, mi cirugía de rodilla, estár limitada en mis movimientos, pues me ví enfrentada a que... tenía que sentarme, determe y pensar. 

  Realmente, una cirugía de rodilla era lo que me estaba limitando mi vida?  colapsé emocionalmente, me derrumbé, me sentí inútil, fracasada, sentí que estaba atada a una cama, a un bastón, dependía de mis hijos para lo más simple de la vida.  Entonces, acudió el terapeuta, y simplemente me hizo ver que no era así.  Estaba cediendo nuevamente todo mi poder, mi control, mi vida, al miedo a... en este caso, al dolor.  Si bien es cierto que la cirugía imposibilita moverse con facilidad, no me estaba impidiendo pensar, ni vivir, pero yo sí.   

     He reflexionado mucho, llorado, gritado, me he reprendido, pero, con ayuda claro, voy tomando el control de nuevo.  Soy yo la que le ha dado el poder al miedo para hacer de mi vida un infierno, por lo tanto, si fuí yo la que permitió que las situaciones donde el miedo surgió avanzaran, pues puedo igual, ponerle el corte.   No digo que por eso, dejen de existir las situaciones que me asusten, pero sí puedo controlar el miedo, puedo enfrentarlo y abordarlo, y de este modo, ir siendo yo la que viva mi vida, no el temor.  Ese sentimiento no puede ser una actitud permanente, es parte de mi naturaleza humana, pero solo una parte, no la escencia ni la base de mi pensamiento.  

   Me he dado cuenta, que al dejar el poder en manos de esta actitud, he afectado a quienes más amo, les puedo proteger de muchas situaciones, pero no les he protegido de mi misma, y mucho menos, me he evitado yo hacerme daño.  Decir, es que el miedo en mi vida es ocasional, sería un engaño, un autoengaño y a esta altura de la vida, eso no es permisible.  

     Es plausible sí, decir que las circunstancias me puedan generar temor, inclusive, convertirlo en una herramienta para seguir avanzando en mis frustraciones, en mis debilidades y en buscar las soluciones para corregirlas, para darles un proceso de transmutación.  Dejar en primer lugar de culpar a los demás.  Ya, en este momento de mi vida, he aprendido a ver a los demás como son, ni mas ni menos que yo misma, y en esa misma media, si pretendo que me acepten, que me perdonen mis errores, y estén para cuando les necesite, soy yo la que debo hacer primero conmigo misma ese proceso.  Estar para mí antes que para los demás, perdonarme antes que perdonar a los demás para comprender el proceso que implica realizarlo con el corazón; transmutar en ese mismo orden de ideas, las actitudes generadas, con amor, paciencia, constancia, humildad y capacidad de decir, YO SI PUEDO, y si me siento flaquear, pues pedir ayuda, pedir apoyo.

   Esto no es ser débil, es ser humano y el transmutar, el cambiar de actitudes es parte de la evolución de nuestro ser, de nuestro espíritu, de nuestro yo.  Seres únicos, maravillosos en su complejidad y pensamiento, capaces de evolucionar, aprender y crecer cada día, nunca es poco el tiempo que nos dediquemos a nosotros mismos, a reflexionar sobre nuestro modo de pensar, de sentir y de actuar.  Solo de este modo, podremos ser quienes realmente queremos ser y deseamos que los demás vean.

   De algún modo, en algún momento, esto comenzó a gestarse en mí, controló tanto mi vida, que me llevó a la anorexia, el miedo a alimentarme, a amarme, a nutrirme.  Ahora, comenzando a dominar el miedo, igual está sucediendo con el dolor físico, y confío en que mi organismo igual va a cambiar, a aceptar y a asimilar los alimentos.  Adoro cocinar, me encanta preparar comidas sabrosas, con las que puedo demostrar mis habilidades y recibir los halagos de quienes se sientan a mi mesa.  Eso mismo, lo deseo para mí misma, poder sentarme y degustar mis platos, y brindar con mi familia, mis amigos, mi gente, el placer de vivir a plenitud y sin miedos.  

   Aprender a afrontar las circunstancias, con todas las dificultades y éxitos que traen como propias, cada día, sin pensar en más allá de lo que pueda ser cada momento, pero libre del miedo, y si llega, tomarlo de la mano, y avanzar.  Paso a paso, el poder lo tengo yo, no el miedo.

sábado, 10 de octubre de 2009

La balanza

Es importante realmente andar pendiente del peso? Para mí siempre fue una tortura, o porque estaba muy gorda, o porque estaba muy flaca. Hace por lo menos 15 años no tengo una balanza en casa, no las quiero, no vivo en función de ellas, ya que sé hasta donde pueden hacer daño.

En mi caso, la anorexia no comenzó por estar gorda, sino por motivos emocionales, y la pérdida de peso al inicio era aparentemente beneficiosa, ya que cuando se está con sobrepeso, pues todos se burlan, te tildan de gorda y muchos otros apelativos bastantes ofensivos; tenía que usar ropa muy grande y acomodarla a mi pequeño tamaño, así que nunca estaba bien arreglada, esto empeoraba mi sensación de fracaso y de rechazo, mi poca autoestima y contribuía ocultamente, al proceso de gestación de la anorexia nerviosa.

Luego de asumir y aceptar su presencia en mi vida, tampoco quise tener la báscula al lado, sabía que estaba muy mal, en el control médico era espeluznante ver lo poco que la aguja marcaba, así que, ya tenía suficiente con todo lo que estaba pasando a mi alrededor como para empeorarlo por andar pendiente de cuanto pesaba cada día.

Sé que es parte del proceso de rehabilitación tradicional, pesar a diario al paciente, controlar la cantidad de gramos y calorias en cada comida, y seguir un régimen estrico al respecto. También sé, que la anorexia compulsiva tiene matices muy graves con respecto al peso, ya que cuando las personas están totalmente inmersas, viven en función de ello: pesar y calcular lo que comen y deben expulsar de cualquier modo. El proceso es tan destructivo que dificilmente pueden ser concientes de lo que están haciéndose a sí mismas, y al ir aprendiendo sobre las consecuencias que esta enfermedad causa a nivel físico, neurológico, emocional, mental y familiar, voy buscando cómo resolverlos del mismo modo.

Si la anorexia es un cambio de comportamiento ante la comida por razones emocionales, pues mi proceso debe abordarse igual: cambiar emocionalmente ante la comida. Gracias a mis terapeutas voy en ello, y el acuerdo es tajante: nada de pesarme seguido. Hace como dos semanas se hizo para control prequirúrgico ya que debía ser intervenida de una rodilla. Pero antes, no, ni después. Porque lo que importa es que lo que coma sea aprovechado en todo su valor, y no pensando si son 5 gramos o 500. Ni las calorías, nada de eso.

Aquí hay que llevar la balanza a otro estado: emociones = alimentación sostendidas en la actitud. El proceso cada día vale el esfuerzo, cierto es que por muchas razones hay días regulares, otros malos, pero cada vez son mejores, cada día que pasa sin que lo que como me genere dolor, es un gran triunfo, un peldaño en la escalera de ascenso, de salida de esta enfermedad.

La comida no solo entra por la boca

Cuando sufrimos un trastorno de esta clase, muchas veces solo ver la comida genera angustia. Pero en el proceso de rehabilitación, he aprendido a recuperar el placer por cocinar aunque mi organismo aún no logre aceptar todo tipo de alimentos, ya que se ha afectado seriamente su capacidad de asimilación y aunque yo ya deseo comer de todo, aún lucho para evitar los dolores de estómago que me dan y que es lo que actualmente sigue siendo mi lucha, el miedo al dolor ante la ingesta de comida.

El proceso de enseñarle de nuevo a mi cuerpo a aceptar la comida, va de la cabeza al estómago: primero, mentalizar y cambiar las ideas y decir: SI quiero, SÍ PUEDO, Lo voy a hacer... frases sencillas pero muy efectivas, se deben repetir constantemente, así el cerebro vá asumiendo el cambio de actitud y va generando la disposición para recibir nuevamente los alimentos.

Aprovechar todos los sentidos durante este proceso es fundamental, ya que no solo degustamos la comida con la boca. El olfato, oido, tacto, visión, todos juegan una parte fundamental en esto: si huele bien, si al morder es crujiente, su textura es suave y se vé bien, pues dan muchas ganas de comer¡¡ Así que cocinar es parte de la recuperación. Elaborar alimentos así sea sencillos, disfrutar su olor, el proceso, saber que se estoy preparando algo que me gusta, probarlo, darle el toque especial, y decir... hum... que rico me ha quedado¡¡ Es alto muy satisfactorio y esa sensación me invade por completo, así que al probar luego, así sea un bocado, lo hago con amor, con ganas, lo disfruto y ver a mis hijos comerse todo, y decirme, mamá, esto está muy bueno¡ es algo que recompensa el esfuerzo y vale cada nuevo acto.

Vale la pena sin duda alguna, pararse frente a la estufa, planear qué se va a preparar y alejar de la mente todas las situaciones anteriores donde se hayan generado angustias, miedos y dolores. Es vestir nuevamente cada día con el valor de la novedad y esperar con gusto el resultado

Galletitas para Navidad

Galletas pintadas para navidad

Una forma de decorar y transformarle la cara a las galletitas simples, de paquete que saben a lo mismo y a nada... jjjj, es pintarlas con chocolate.
Derretir 250 gr de cobertura de chocolate de leche, alistar todas las galletitas en una bandeja, remover las moronas que tengan. Con un pincel acrílico delgado, tomar un poco de chocolate y pintar la superficie de la galletita, hasta cubrirla, ponerla a enfriar. Así con todas. Para decorar, con un cernidor fino, rociar un poco de azúcar impalpable con cuidado, parecerá NIEVE ¡¡ Se puede decorar también con pepitas dulces de colores antes que el chocolate solidifique, así quedan adheridas y también toman un muy bonito decorado.

Con glaseado: Tiene dos versiones: glaseado borracho -tomar una taza de azúcar impalpable, y mezclar un licor claro, aguardiente, o vodka, jjjj, o con jugo de limón/ naranja/ agua (tradicional) hasta obtener una mezcla espesa. Pintar las galletitas con esta mezcla, hasta que comience a solidificar, entonces con el cernidor, aplicar chocolate instantáneo en polvo en forma de rocío. También se pueden poner las pepitas de colores.
Este simple proceso, que solo es cuestión de cambiarle el aspecto a las galletitas comunes, hace que se transformen en una muy rica golosina para las visitas de esta temporada.

Ah, se puede hacer con los niños, solo que la del chocolate, vigilando que no se quemen con la paila caliente. Si tienen horno microondas, esto facilita, ya que se derrite el choco allí, cuantas veces sea necesario y no se calienta tanto la vasija como pasa en una ollita al baño maría, lo que hace más fácil la participación de los niños en esta labor

Vamos a cocinar ¡¡¡

Adoro cocinar y es parte del ejercicio de terapia. Cocinar, disfrutarlo y probar, poco a poco hasta que mi organismo pueda aceptar de nuevo cualquier alimento. Quiero por lo tanto, compartir algunas de mis recetas favoritas, muchas, con ligeras modificaciones de mi propio pecunio. Espero les gusten y las puedan hacer, y si pueden, me dejen el comentario si les gustaron.


Antipasto vegetariano
Esta es otra mezcla que me inventé un día a la carrera
Ingredientes
• Una lata de maíz tierno escurrido, sin agua (en realidad, todos los ingredientes sólidos),
• Una lata de guisantes verdes,
• Una lata de habichuelas verdes,
• Pasta de tomate,
• una taza de vinagre balsámico,
• media taza de vinagre blanco
• media taza de aceite de oliva
• dos cucharadas de aceite de ajonjolí (sésamo)
• Una taza de puerro muy finamente picado y hervido,
• Dos tazas de zanahoria muy finamente picada y hervida,
• Una taza de coliflor hervida y picada (opcional, para los que les gusta esta flor)
• Una taza de brócoli hervida y picada (ídem)
• Una taza de calabacín finamente picado y hervido,
• Tres tazas de champiñones finamente tajados y hervidos con limón por un minuto,
• Una taza de ajonjolí tostado,
• Una taza de piñones, o semillas de girasol, o soja tostada,
• Se puede añadir también, una taza de trigo hidratado, o de cuscús hidratado previamente.
• Dos tazas de tallo de apio muy finamente picado, sin hervir.
• Una taza de tallos de acelga muy finamente tajados y hervidos.
• Pimentón verde, rojo, amarillo, o del que consigan, también muuuuuuuuy finito.
• Dos tazas de aceitunas verdes y moradas finamente tajaditas,
• Dos tazas de alcaparras, si son pequeñas pues agregarlas enteras, si son grandes o alcaparrones, mejor picarlos.
• Media taza de alcaparrones picaditos
Mejor dicho: lo que se les ocurra, le pega muy bien a este antipasto, si es verde y no patalea antes de morderlo.
Todo esto, se mezcla cuidadosamente en un bol. Se deja reposar al menos una hora en la nevera, y luego se rectifica la sal. Es muy sabroso, y el éxito depende en que se pique todo a mano muy finamente. Las picadoras dejan las cosas en trozos grandes, que no es igual y cambia el aspecto del antipasto. Antes de servir, añadir una taza de cilantro, perejil, orégano, tomillo, laurel y menta, todo finamente picado con cuchillo.
Este antipasto es muy agradable y con tostaditas integrales, patatas chips, o tostones, es un excelente acompañamiento para una noche de chismes

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El acto imaginario

Quiero ampliar el ejercicio de la alimentación integral: Vale la pena, porque es recuperar la capacidad de comer con placer, con satisfacción y sin sufrimiento. Me ha tomado tiempo, sí, pero vale cada segundo invertido ya que la ganancia es simplemente genial: es calidad de vida y salud.

Tradicionalmente en la terapia de rehabilitación de una persona con trastorno alimentario, se maneja con peso controlado, cantidad de calorías, porcentajes, midiendo las proteinas, carbohidratos, etc., Pero, si no se relaciona a la parte emocional y mental, no funciona, se aprende a manipular la situación para librarse del momento. Entonces, cuál es la solución? IMAGINAR, recrear, sentir, gozar, degustar, cambiar el imaginario relacionado al momento de la comida.

Escoger el alimento que más me agrade, y que sé que me hace sentir felíz, y desconectarme del contexto en el que esté: trabajo, hogar, compras, y solo concentrarme a ese instante: así sea un pequeño bocado, de chocolate ¡¡ pero tener el placer de tomarlo, cerrar los ojos y recordar esa fascinanción al destapar las envolturas, el crujido del papel, el color, el olor, la textura, llena mi olfato de esa fragancia, sentir la suavidad del chocolate y cómo se derrite en mis dedos, luego, llevarlo a la boca, saborearlo, recordar las risas, los juegos, los momentos más divertidos con mis hermanas, mis padres, al rededor del chocolate. Al inicio, volvía a sentir malestar físico, dolor en el abdómen, pero ahora, ya puedo probar un trozo, media pastilla y mi organismo vá RECORDANDO esos momentos, y RECODIFICANDO el significado.

Ya no es motivo de tristeza o de dolor, porque soy yo la que va haciendo que sea de nuevo algo felíz, algo placentero y que me encanta.

Cuando preparo tortas, turrones, caramelos, salsas o bebidas con el chocolate, voy haciendo el mismo ejercicio, de tal modo, que lentamente, vaya cambiando todo lo que generaba dolor a este alimento, e igual, con cada cosa, verduras, frutas, pan, café, poco a poco, porque por años enseñé a mi organismo a que alimentarlo era motivo de sufrimiento y dolor, y ahora, debo borrar esa codificación y enseñarle de nuevo. Del mismo modo en que a un bebé se le va introduciendo en la alimentación, es similar, pero cuidando eso sí, de hacerlo sin angustias, sin momentos tensos o agresivos, en esos casos, es mejor suspender, dejar pasar la situación y retomar cuando la calma haya regresado.

Vale la pena el esfuerzo, cada día, cada momento, paso a paso

El alimento integral

Dentro de este proceso de entender, asumir y cambiar los factores emocionales y físicos que me llevaron a la anorexia nerviosa, voy entendiendo varias cosas que son importantes: el alimento no se limita al solo acto de ingerir una comida, sino al contexto, a las emociones y personas con quienes compartimos este acto.

Desde la gestación el alimentarse es un acto basado en el amor, no solamente para crecimiento, sino para fortalecimiento en todos los aspectos. Un embarazo tranquilo, con buena alimentación y en condiciones emocionales y mentales estables, esto hace que el bebé reciba esas mismas características en su alimentación. Al ir creciendo, estos factores se van alterando por muchas razones, familiares, sociales, económicas, y no somos concientes de hasta donde esta alteración va afectando nuestros hábitos alimenticios, nuestra inteligencia emocional y cognocitiva. Todo se va afectando en algún grado, mayor o menor, pero se presenta.

Cuando el resultado se refleja en los trastornos alimentarios, es porque durante estos momentos, se ha generado mayor ansiedad. En otro mensaje anterior, hablo de evitar usar el alimento como elemento de manipulación, de tortura, de castigo o de premio.

Un ejercicio que voy haciendo actualmente basado en la nueva terapia, es recrear los mejores momentos en que he consumido algún alimento y analizar, asumir y entender el porqué ese preciso plato no me afecta físicamente ni a nivel emocional. Y también, cuando sucede lo contrario.

La conclusión es simple: siempre hay un momento de alteración al comer, o era porque en ese momento existían factores de tal ansiedad, violencia o maltrato, que inconcientemente fuí relacionando ciertas comidas a esos momentos por lo tanto, el organismo aprende a rechazarlo, inicialmente de un modo sutil, con frases como "no me gusta, es que sabe feo, es que tiene mal aspecto...", pero con el paso del tiempo, y en la medida que la situación se complica, igual la reacción física: comienza entonces toda clase de alteraciones emocionales, y comienza un círculo muy peligroso: alteración mental, emocional y física ligadas al alimento, puede abarcar e incluir muchas otras como son el ejercicio, el trabajo, y muchas otras.

Entender que la anorexia no se limita al simple factor psicológico como piensan la mayoría e incluyo aquí a un gran porcentaje de médicos, esta enfermedad, abarca todos los sentidos del ser humano, al igual que cualquier otra enfermedad: las adicciones, el cáncer, una mutilación, cualquier cosa que afecte nuestro cuerpo, afecta nuestro espíritu y nuestra mente. Somos seres integrales, por lo tanto, integrar cada acto que hagamos es fundamental para nuestra estabilidad. No podemos seguir pensando que somos estructuras independientes, somos más complejos que eso, y por serlo, es que somos simplemente maravillosos.

martes, 22 de septiembre de 2009

Los prejuicios

Hace unos días atrás, recibí un muy desagradable correo mostrando fotos de mujeres anoréxicas y hablando muchos juicios bastante crueles sobre ellas.

Nadie está calificado para tildarnos de egoistas, de querer ser el centro de atracción, de vivir orgullosas por estar enfermas, ni de todas las tonterías que he leido en ese correo. Juzgar, condenar, decir conceptos repetidos de los medios de comunicación, estigmatizar a un grupo de personas, todo esto, contribuye a ser parte del problema y no parte de la solución.

Lo que voy viendo con este tipo de correos, de publicaciones, de críticas, es que las personas que se consideran "sanas" y a salvo de riesgos de sufrir Anorexia o bulimia, no son excentos de otras situaciones, ya sean adicciones, traumas, o patologías. Solo que tienen algunas de las que son..."socialmente aceptadas", o símplemente ocultan las suyas, las niegan, asumiendo una posición siempre atacante contra personas que por diferentes razones, simplemente evidenciamos lo que nos sucede.

Nos tratan como si fueramos algo peor que criminales. La sociedad "acepta" a un homicida pero no perdona a una mujer con anorexia. Es mejor tapar, ocultar, criticar, que ayudar, que dar atención, que ser parte de la solución. Porque implica simplemente asumir que también se tienen fallas, que nadie es perfecto y que en alguna medida, esa persona que nos está atacando con fuerza, solo está ocultando su propio drama, o su propio sufrimiento.

Los prejuicios son impuestos por una sociedad evidentemente enferma, incapaz de prevenir situaciones como esta, simplemente, dejan que avancen las cosas, las enfermedades, hasta que alguien famoso cae, hasta que un ídolo evidencia que los seres humanos son vulnerables en cualquier posición, entonces se habla, se dicen cosas, se hacen campañas, se publican libros... luego, se vuelve a dejar todo bajo la alfombra... el mugre oculto no se nota ¡¡ Y eso somos las personas con anorexia, bulimia, o cualquier adicción. Por eso nos meten en estadísticas, en esquemas de diagnóstico preconcebido y rígidos, en tratamientos de tres meses con terapias extremas y poco flexibles.

Invito a aquellos que nos juzgan, a que primero se juzguen a sí mismos, que vean cuál es su situación real, cuáles falencias tienen, cuáles dolencias en el alma, el corazón, cuáles carencias de amor, de afecto, de ALIMENTO espiritual o emocional tienen... y entonces, una vez se den cuenta que todos los seres humanos siempre necesitamos de afecto, de alimetar el alma entonces, podré aceptar concejos, mas no juicios ni críticas sobre mi condición. Estoy enferma sí, pero lucho por salir y simplemente porque tengo el derecho de estar bien y de buscar el modo, pero no por ello, debo dejar que me ataquen o me juzguen.

He visto a personas que me criticaban durante años, caer en enfermedades, o adicciones peores, así que... les digo, a las personas que padecemos que tenemos derecho a ser respetadas, nadie nos puede condenar, juzgar, ni someter a escarnio público, y menos a decir que "estas chicas deberían ir a Africa a ver a personas que quieren comer y no tienen, se mueren de hambre de verdad". Comparar con situaciones como estas, es totalmente ignominioso, agresivo y solo demuestra una total ignoracia sobre lo que significa la anorexia y aún más, un desconocimiento total de lo que significa ser tolerantes.

"La ignorancia es atrevida" reza el refrán, y así es, se atreven a creer solo lo que dicen los medios de comunicación, que también fallan mucho al difundir solo una parte del problema, solo un rango de edad o un tipo de comportamiento, y el resto... son ignorados. Cada vez aumenta más el rango de edad de caer en este síndrome: niñas y niños de 5 años, que comienzan a tener estos comportamientos... preadolescentes de 11 años luchando por vivir y sostenerse en un esquema alterado de alimentación, pero las intervenciones se hacen directamente a la persona, y... pregunto yo... el resto de la familia?

Solo en lugares muy especializados, costosos y con profesionales capacitados, se toma en cuenta y se involucra a la familia en el proceso, y lo deben hacer, el patrón de conducta está alterado en todos, la disfunción emocional y alimenticia es entre todos, no solo de quien la padece.

Quiero terminar con un escrito que me ha compartido alguien muy especial. Para entender el egoismo, ese de aquellas personas que se atreven a juzgar bajo sus patrones, mas no se miran a sí mismas.

Escribiendo sin "u"
puedo hablar hasta de mi cansancio,
de lo mio, del yo,
de lo que tengo,
de lo que me pertenece...

Hasta puedo escribir de el,
de ellos y de los demas.
Pero sin "u"
no puedo hablar de lo suyo,
de lo tuyo, ni siquiera de lo nuestro.

Asi me pasa...
A veces pierdo la "u"...
y dejo de poder hablarte,
pensarte, amarte, decirte.
Sin "u", yo me quedo pero tu desapareces...
Y sin poder nombrarte,
¿como podria disfrutarte?
Como en el cuento... si tu no existes
me condeno a lo peor de mi mismo
reflejándose eternamente
en el mismo,
mismisimo,
estúpido espejo.

domingo, 16 de agosto de 2009

A qué tengo derecho

Como persona, como mujer, como ser, tengo derecho a:

Amarme en primer lugar, sobre los demás. Así suene egoista para la mayoría, así crean que me volví prepotente, ególatra, narcisista, no importa. Tengo derecho a amarme y aceptarme como soy. Al hacerlo, tengo la capacidad de perdonarme, de aceptar que me equivoco, de caer, de dudar, de aceptar que no soy perfecta, y valorar mis cualidades, mis capacidades, mis destrezas y poner todo ello en funcionamiento para mi bienestar.

Yo, como ser, soy el centro de un universo: mí universo. Ese mundo en el cual yo reino, ha sido creado con amor, de Dios para mí, como reflejo de su amor, así que, es ser egoista? NO, es ir por mi derecho a vivir felíz, a estar en un estado de plenitud como individuo, como parte de un todo. No soy una parte de otra persona, ni de una maquinaria, soy un ser integral, completo, perfecto; mis defectos y virtudes me equilibran, y cuando uno predomine, el otro entra a sopesar, hasta que pueda yo entonces, volver a equilibrar las cargas.

En la medida en que voy aceptando que he cometido errores a lo largo de mi vida, y voy dejando de culpar a los demás por ellos, y aceptando de igual modo que ellos también cometen errores, y perdonándolos por eso, asumiendo que tanto ellos como yo tenemos los mismos derechos, entonces voy liberandome finalmente de la anorexia. El impedimento a alimentar mi amor propio, encubierto con reproches, con acciones autodestructivas, con llantos, con quejas, con rabia, con dolores, con tristezas, solo ha servido para armar un entorno oscuro que ha impedido hasta ahora, ver a los demás como son realmente y a mí misma como soy.

Cuesta, no es fácil, pero con la ayuda apropiada, de un psicólogo experto, se logra. Voy en ello. Pedir ayuda también es un derecho, no es ser cobardes, no es ser débiles. No confundamos eso, yo sola no puedo hacer un proceso de perdón si no sé cuáles actitudes, errores y situaciones debo perdonar, cambiar, asimilar, procesar, liberar. Podré ver un porcentaje, pero siempre será menor ante lo que es en realidad, y lo que queda, es lo que se convierte en la carga emocional que me impide alimentarme plenamente, disfrutar cada bocado y el momento en que se presenta.

Las circunstancias en que cada persona vive la anorexia, sea nerviosa, compulsiva, o sea bulimia, alcoholismo, drogadicción, o cualquier otra actitud que sea conducente a hacerse daño, va enmarcada de un contenido emocional alterado, no procesado, no aceptado, solo son salidas diferentes. Solo que algunas son aceptadas socialmente, como fumar, beber, aunque sus excesos ya se consideren adicciones, pero si se aceptan en un porcentaje, ya es en sí mismo, aceptar que podemos autodestruirnos con el beneplásito de todos.

La sociedad misma nos facilita muchas acciones para nuestra autodestrucción, flagelar nuestra alma, nuestra autoestima, nuestro físico, y pocas para solucionarlas. Permite y propende aquellas situaciones donde la vulnerabilidad física y emocional se ponen en primer plano, pero su sanación, es controlada. Pero, podemos quedarnos sin hacer nada? No. Podemos y tenemos derecho a buscar las soluciones.

Vivir con anorexia es un infierno en vida, es morir viviendo, es vivir muriendo. No tiene sentido sostener un esquema en el que el riesgo a perder la vida por razones que creemos válidas, porque estamos seguras que no valemos lo suficiente para que los demás nos ubiquen en un lugar digno dentro de la familia y la comunidad. Simplemente, si no lo hacemos por nosotras mismas... no lo hará nadie. Veo con tristeza a chicas seguir cayendo en esta enfermedad, y muchachos, que la callan, porque solo es de "mujeres", y no. Todos somos vulnerables y todos estamos en riesgo por muchos motivos.

Así que invito a quienes me siguen: IR POR EL DERECHO A VIVIR, pero a plenitud, primero por cada uno, porque somos un regalo de vida y como un buen regalo, debemos apreciarlo, cuidarlo y mantenerlo, para que el día de mañana, podamos decir: gracias, disfruté mucho tu regalo ¡¡ Y a quién: a mí misma, y a Dios por supuesto.

sábado, 8 de agosto de 2009

El poder de la negación

Negar: decirnos a nosotras mismas que NO HAY NADA... que puedo controlar lo que me sucede, que NO existe la anorexia, que NO estoy enferma, que NO es mi culpa... que es culpa de los demás... Pero, hasta donde nos puede llevar esta posición? Creemos que al negar las cosas que nos están pasando, estamos seguras que al decir "yo puedo controlar esto en cualquier momento", "a mí no me pasa nada de lo que dicen", "yo sé bien lo que tengo"... Buscamos de cierta manera retar a quienes tienen el "poder", el control, sea a nuestros padres, a nuestras parejas, a nuestros jefes.... las razones finalmente no son tan importantes como la forma en que las manipulamos. Aquí viene el juego peligroso. Negar la gravedad de esta enfermedad, es el pasaje directo a un hospital y con suerte, salir vivas. Es la manera más rápida de ir a conocer "el barrio de los acostados" como se dice popularmente.

Simplemente al negar que estamos pasando por una crísis a todo nivel y que si como esto o aquello voy a "engordar", lo que hago es negarme la posibilidad de alimentar mi cuerpo, castigo mi necesidad de nutrición, porque soy castigada emocionalmente por otra persona, o personas, porque mi autoestima está por los suelos por múltiples motivos, todos válidos, pero vuelvo a que es la forma en que reaccionamos a estas situaciones la que es destructiva. No aprendemos a tomarlas como oportunidades sino como motivos para sostener esta actitud, este trastorno que nos conduce a deteriorarnos, a castigarnos y a poner en riesgo nuestra vida.

Pregunto: vale la pena? NO, a todas luces NO. Arriesgar la vida no lo vale. No merece ni un instante el sufrimiento que se vive durante la anorexia, no vale ni un solo momento perdido de disfrutar de comer, de alimentarse, de gozar cada bocado. No es solo un acto para llenar el cuerpo con algo... es "ALGO MÁS". Merecemos amarnos lo suficiente como para sentarnos cómodamente a disfrutar un café y un pan, con la certeza que lo hacemos porque estamos disfrutando de nuestro propio ser, de ser un acto voluntario, amado, deseado y propiciado por nadie más que yo misma.

Cuando niego lo que vivo, lo que me pasa, cedo mi poder a la situación, y pierdo por completo la noción de lo que sucede, me avasalla entonces cada circunstancia, me sobrepasa cada emoción con creces y todo se torna un infierno constante. Ese es el poder real de la negación, cortar, destruir, anular, opacar.

Pero, del mismo modo en que yo le cedo ese poder, lo puedo tomar de nuevo. Inicialmente, pidiendo ayuda, reconociendo que estoy en una situación física, emocional y mental disminuida por la enfermedad y que requiero apoyo clínico y emocional. Para ello existen excelentes terapeutas, lo ideal, es buscar con el que nos identifiquemos mejor. Pedir ayuda, es el paso más importante para alejarnos de esta y de cualquier otra forma de conducta destructiva. Si queremos llamar la atención de nuestros familiares o amigos por algo que nos está afectando, hagámoslo hablando, no autodestruyéndonos.

Una vez que estamos padeciendo esta enfermedad, o bulimia o cualquier otra adicción o alteración emocional, siempre hay un punto de pare, de respiro, de cambio de dirección hacia el camino correcto.

La anorexia no es solo la supresión del alimento físico, también del emocional, del afectivo, del mental. Es un conjunto de situaciones que nos complica la vida, y le permitimos hacerlo al no enfrentarla. Pero, se puede, y al hacerlo, mirandonos de frente al espejo y sin temores, ni culpas, reconocer a esa persona que está allí, y darle la mano.

Eliminemos el poder de la negación al pasarnos a la aceptación. Decir SÍ QUIERO VIVIR y vivir en plenitud, de todas mis facultades emocionales, mentales y físicas, es mi derecho y con él nací. Y no importa ya que se haya refundido en el camino, siempre podemos volver por él, y al volver a tomarlo entre las manos, podemos reconciliarnos con nuestra propia existencia, aprender a amarnos lo suficiente para salir adelante en esta y en las dificultades siguientes. La vida es simplemente un camino lleno de oportunidades, que los miremos como obstáculos, problemas, trabas, imposibles, solo es nuestra óptica. Siempre podemos cerrar los ojos y cambiar la forma de mirar.

Negar Vs. Aceptación = demonos la oportunidad de decir SI, es lo que hay, y voy a asumirlo, a aceptar la parte de responsabilidad que me corresponde, sin culparme mas de lo debido y sin culpar más de lo necesario a los demás. Recordemos que cada uno también tiene sus propias culpas, sus propias falencias, cada uno tiene un grado de "anorexia" emocional, mental, y cada quién la refleja en formas diferentes.

Vamos por nuestra vida, nadie más lo puede hacer, ni vivir ni morir por nosotras.

viernes, 10 de julio de 2009

Transtorno de ansiedad IV parte

4. Técnicas para el afrontamiento.
Evaluación de las probabilidades: examinar la evidencia, que posibilidad real tiene lo temido de suceder.

Pasos para examinar la evidencia:
• Identificar las razones por las que dejó de exponerse. (Evitación).
• identificar los pensamientos ansiosos, la emoción manifestada y los síntomas corporales.
• Registrar de la forma más intensa la situación desde una tercera posición.
• Analizar cada componente del momento de máxima ansiedad, los pensamientos, las emociones y las tensiones físicas.
• Generar una alternativa funcional para cada componente.
• Rearmar el cuadro logrando un resultado funcional. A partir de esto producir la exposición imaginaria.

Desensibilización sistemática:
Exposición al estímulo temido en la imaginación y en un estado de relajación.
De acuerdo con Wolpe (1981) el papel de la relajación en la desensibilización sistemática es producir un cambio en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo que inhiba la ansiedad. Los experimentos controlados y contrastados científicamente han demostrado que estas técnicas son el tratamiento psicológico adecuado para los trastornos de ansiedad, otros métodos son menos eficaces o ineficaces en absoluto.

Respiración, relajación:
Cuando estamos estresados, nuestro organismo concentra sus energías y suspende el flujo energético a otras funciones corporales menos necesarias en ese momento para la supervivencia. El sistema nervioso simpático se activa y libera hormonas del estrés: adrenalina, noradrenalina y cortisona. El organismo se prepara para luchar o para huir del estresor. Los efectos fisiológicos a nivel del sistema nervioso simpático son variados y afectan a la digestión, la respiración, la dinámica y la química de la sangre, los nervios, los músculos, las glándulas, los órganos sensoriales, la saliva, las hormonas y las respuestas al dolor y la infección. Todos estos efectos, medidos por el sistema nervioso simpático, preparan al organismo para una vigorosa actividad física.
En tiempos remotos, cuando la supervivencia de nuestros antepasados dependía de su habilidad para disparar una flecha directamente al corazón del enemigo, o de escapar de un oso en los bosques, el propósito de la activación del sistema nervioso simpático era obvio desde el punto de vista de la evolución y la supervivencia. En el medio civilizado de la actualidad, el valor de supervivencia de la activación fisiológica ha cambiado.
El sistema nervioso parasimpático contrarresta los mecanismos activadores del sistema nervioso simpático y restablece la homeostasis, o equilibrio. Sentimos que se apacigua y se normaliza nuestro organismo. Entre los efectos parasimpáticos que percibimos se cuentan: disminución de los ritmos cardiaco y respiratorio, mejoría de la circulación de pies y manos, mejoría de la digestión, y disminución de la tensión muscular. Estos son los mismos efectos que se obtienen mediante la práctica de la relajación, la meditación y la visualización. Si lo hacemos bien, es aumentar la vitalidad, psíquica, física y espiritual, y favorecer la posibilidad del equilibrio emocional.
El carácter vital de la respiración está dado por el siguiente hecho: podemos vivir durante semanas sin alimentos sólidos; sin líquidos durante días, pero bastan unos minutos sin oxígeno para hacernos perder la vida. Tal la importancia básica de la respiración.
Todos los procesos de la vida están relacionados a procesos de oxidación y reducción. Cada célula de nuestro cuerpo depende de la sangre para su provisión de oxígeno. La cantidad de oxígeno en la sangre que circula por las arterias, determina la vitalidad y la salud de esas células, ya que esas condiciones dependen del aporte de oxígeno a través de la sangre. Si la respiración es defectuosa, no se oxigena bien la sangre. El proceso respiratorio, por otro lado, también estimula los procesos eléctricos de cada una de las células.
En ese sentido, puede decirse que el verdadero órgano de la respiración no es otro que la sangre. Y los pulmones no pasan de ser el lugar donde ésta se lleva a cabo.
El aporte de oxígeno es sólo un aspecto de la función respiratoria, la que abarca también la expulsión del anhídrido carbónico. Las células no disponen de ningún otro medio para desembarazarse de los restos que producen, fuera del de arrojarlos a la sangre: la purificación tiene lugar especialmente en los pulmones. Además, en los pulmones mal ventilados, innumerables gérmenes pueden desarrollarse en la oscuridad tibia y húmeda que les es favorable.
La buena respiración también activa el sistema linfático, componente clave de nuestro organismo, ya que es la vía de eliminación de las toxinas, y por lo tanto, parte de nuestro sistema inmunológico.
Todas las células están rodeadas de linfa, un líquido cuyo volumen, en nuestro organismo, es cuatro veces mayor que el de la sangre. Pero mientras ésta es bombeada por el corazón, la linfa sólo es impulsada por la actividad muscular y por la respiración.
Los ejercicios de yoga, que dan el valor 1 a la inspiración y 2 a la expiración, se ve fundamentada entonces por lo siguiente: la expiración es el doble de la inspiración, porque en ese lapso se produce el drenaje linfático, o en otras palabras, se desintoxica el organismo. La retención es para oxigenar lo más posible la sangre y activar el sistema linfático. La RESPIRACION COMPLETA, es decir, la buena respiración de la que hemos hablado y pasaremos a explicar, y cuyo primer movimiento diafragmático es muy fuerte, produce un efecto de succión en el sistema circulatorio, beneficiando también a todo el sistema digestivo.
Llamamos Respuesta de Relajación a cualquier ejercicio o práctica consciente que actúe como una forma natural de contrarrestar la actividad excesiva del sistema nervioso simpático relacionada con la reacción de lucha o huida. Esto significa que la Respuesta de Relajación puede ser útil para aliviar otras enfermedades en que la actividad excesiva del sistema nervioso simpático es un factor importante en su desarrollo o un efecto indeseable que la acompaña. Pero el interés mayor de la Respuesta de Relajación en relación con la hipertensión reside en sus aspectos preventivos.
Nuestra sociedad occidental sólo se orienta en la dirección del empleo de la reacción de lucha o huida. A diferencia de la reacción de lucha o huida, que es provocada repetidas veces como respuesta a nuestras difíciles situaciones cotidianas y se la alcanza sin esfuerzo consciente, la Respuesta de Relajación sólo puede ser provocada si se realiza un trabajo consciente.
Nuestra sociedad ha prestado muy poca atención a la importancia de la relajación. Sin embargo, en estos tiempos nos es muy necesaria la Respuesta de Relajación, porque nuestro mundo cambia a un ritmo constantemente creciente.

Artículo preparado por el Licenciado Marcelo Bivort

Transtorno de ansiedad III parte

3. Los cinco pasos para afrontar la ansiedad.
1º: Decida tolerar la experiencia, no la pelee. Reemplace su rechazo, bronca y odio con aceptación. Si se resiste va a prolongar el desagrado de tenerla. Fluya con ella, no la haga responsable de como usted piensa, siente o actúa.
2º: Observe su ansiedad, mírela sin juzgarla, marque en una escala de 0 a 10 y observe como sube o baja. Obsérvese a si mismo con los valles y picos de ansiedad. Recuerde que USTED NO ES SU ANSIEDAD. Cuanto mas pueda separarse de la experiencia, mas puede observarla tomando distancia. Observe sus pensamientos, sentimientos y acciones como si fuera alguien que pasa a su lado en forma amistosa, pero sin preocuparse sobremanera. Separe su propio yo de la ansiedad. En pocas palabras, esté en el estado de ansiedad, pero no se sumerja en él.
3º: actúe con la ansiedad, como si no estuviera ansioso. Funcione con ella, cálmese si es necesario, pero siga adelante. Respire serena y normalmente. Si usted se serena la ansiedad va a bajar, si intenta escaparse, el miedo va a aumentar.
4º: repita los pasos, aceptar, observar y actuar, hasta que descienda a un nivel aceptable y confortable.
5º: espere lo mejor, lo que usted teme difícilmente ocurrirá, no se sorprenda cuando regrese la ansiedad, sino pudiendo manejarla. La ansiedad es necesaria para la vida, siempre sentirá su presencia, no crea que se desprenderá de ella, aprenda a aceptarla en su vida.

Transtorno de ansiedad II parte

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2. Cómo llegamos a la crisis?
La emoción, dentro de la vida psicológica, tiene una función liberadora: implica una descarga que alivia tensiones y restablece el equilibrio psíquico interno.
Tenemos poco control sobre nuestras reacciones emocionales. Cualquiera que haya tratado de fingir una emoción, o que haya percibido esto en otros, sabe que es una tarea inútil. La mente tiene poco control sobre las emociones, y las emociones pueden avasallar la conciencia.
También es fundamental destacar que las emociones se convierten en importantes motivadores de conductas futuras, y no sólo influyen en las reacciones inmediatas, sino también en las proyecciones futuras. Pero asimismo pueden ocasionar problemas. Cuando el miedo se torna ansiedad, cuando la molestia se convierte en enojo, el enojo en odio, el amor en obsesión, el placer en vicio, nuestras emociones nos perjudican a nosotros y a los demás.
La mayoría de los desórdenes mentales suelen ser desórdenes emocionales, y la salud mental es producto de la higiene emocional. Obviamente, entonces, las emociones pueden tener consecuencias útiles o patológicas.
Podemos deducir:
• La emoción está influida por la evaluación subjetiva que hacemos de la situación,
• La intensidad depende de la excitación que tengamos y de la que partamos.
En la actividad clínica, se observa que la ansiedad en general está focalizada en una situación u objeto particulares, como en el caso de las fobias. La persona tiene una tendencia al pensamiento mágico y reiterativo, para protegerse o resguardarse de la ansiedad.
En estados de ansiedad “la alarma es peor que el incendio”, o sea que la anticipación y magnificación del peligro producen mayor ansiedad que la situación misma.
La historia personal del ansioso, está marcada por procesos psíquicos disfuncionales, caracterizados por la vulnerabilidad o la percepción débil de si mismo frente a un peligro interno o externo.
Los pensamientos que acompañan la ansiedad están distorsionados, los más frecuentes son del tipo exagerado, catastrófico, ignora lo positivo, etc.

Academia Holística » Trastornos de Ansiedad

Academia Holística » Trastornos de Ansiedad
Fuente: www.academiaholistic...
Trastornos de Ansiedad

El trabajo íntegro de este artículo corresponde a Marcelo Bivort quien estará encantado de compartir la información, pues de hecho, esa fue la idea original de la publicación, así es que adelante.
http://www.academiaholistica.com/miembro-05/marcelo-bivort/


Trastornos de Ansiedad
Información psicoeducativa para quienes padecen ataques de pánico, fobias, trastornos obsesivos compulsivos o ansiedad generalizada.


1. Cómo actúa la ansiedad?
En primer lugar debemos diferenciar
MIEDO ≠ ANSIEDAD ≠ PANICO

El miedo es una reacción ante un peligro real o amenazante, consiste en una evaluación cognitiva del riesgo, y alerta a la persona sobre la necesidad de una acción, ya sea de huída, defensa o ataque. Podríamos decir que es una emoción básica e instintiva para lograr la supervivencia, por esto el miedo como alerta es algo necesario para nuestras vidas. Seguramente si vamos a un bosque y nos encontramos con un oso, lo más conveniente es que sintamos miedo, para poder reaccionar ante el peligro que este animal representa. Si no fuese así nuestra vida estaría en serio riesgo.
La ansiedad es una de las respuestas humanas más comunes. Cuando se experimenta moderadamente, sirve para motivar, dar mayor energía y movilizar al individuo y en ese sentido tiene una función adaptativa. Muchas personas funcionan mejor “bajo presión” o sea con un nivel suficientemente alto de ansiedad. Pero por otro lado, el nivel de ansiedad puede ser tan severo que llega a debilitar al individuo, provocando dolor y malestar, tanto físico como emocional, y entonces entramos en el terreno de la sicopatología.
La ansiedad es una emoción que tiene correlatos fisiológicos y puede afectar todos los sistemas del organismo (respiratorio, epidémico, gastrointestinal o muscular). En los casos más severos puede causar otros problemas como úlceras o hipertensión. Seguramente la ansiedad debe haber contribuido significativamente a al adaptación de la especie a un entorno peligroso.
Las reacciones de ansiedad se presentan generalmente como respuesta a factores psicológicos u otros que tienen en común el carácter de peligro o amenaza potencial para el sujeto. Las personas que padecen ansiedad a menudo tienen pensamientos automáticos y anticipatorios como los siguientes: “¿que pasará si fracaso en el examen? Mi carrera se va a arruinar antes de que comience. Me enferma pensar en eso y no puedo estudiar. Pero tengo que estudiar o ….”. “Cada vez que salgo de casa, el corazón me late más fuerte. Estoy seguro que voy a tener un ataque al corazón, igual que mi padre”. Dichos pensamientos se ven acompañados de tensión y sentimientos desagradables en todos sus grados, pudiendo llegar en los casos extremos a padecer ataques de pánico.
Entonces podríamos definir el pánico como el enfrentamiento abrupto en una situación de extremo peligro donde peligra nuestra vida. La sensación de la inminencia de un accidente, de una catástrofe natural, etc., pueden provocar esta emoción, que por lo general induce la huída.
Distinto el caso de la crisis de angustia o ataque de pánico.

sábado, 4 de julio de 2009

El alimento con amor

Una de las grandes revelaciones que he tenido estos días, en cuanto a encontrar las razones primarias del porqué a mi organismo le cuesta aceptar el alimento.

Identificar estas bases es fundamental para poder avanzar y salir definitivamente de una enfermedad que es sin duda alguna, destructiva y mortal-

El alimento con amor: Dado con amor. Pero no basta decirlo, hay que sentirlo, darlo y recibirlo.

Desde el momento de la gestación, comenzamos a ser alimentados, pero, siempre es amorosamente? es difícil saberlo, igual en nuestros primeros años, pero tengan la certeza, que esa energía, la que genera el amor, o el rechazo, es percibida por un bebé, así esté en formación, dentro del vientre materno, ya está el lazo que une a madre e hijo, y lo que ella sienta, afecta al bebé. Antes, eso no se consideraba, pero actualmente sí, por eso nos hablan de la estimulación prenatal, y luego, mimar, estimular a los bebés con caricias, palabras dulces, dar el amor en expresiones. Pero, también, es fundamental hacerlo a la hora de comer.

La lactancia, es tan importante, como los demás cuidados. No es solo alimentar el cuerpo, es ALIMENTAR EL ALMA, nutrir el espíritu del bebé, ese lazo que existe entre los dos, y entre el resto de la familia.

Vemos que generalmente la hora de la comida, sea desayuno, almuerzo, cena, o algún evento, los alimentos toman vital importancia. Son un elemento de demostración de muchas cosas: poder, si se presenta una opípara mesa, llena de viandas y bebidas; vajillas lujosas, muebles finos... y en muchas ocasiones, muy amorosamente compartidas. También, existen aquellos momentos en que se torna un espacio de agresión, y en vez de ser el espacio de compartir en familia, de nutrirse en armonía, de intercambiar un tiempo en común, con amor, se hace con miedo, retando, imponiendo opiniones o la misma comida.

Estos ejemplos solo van a una cosa: la alimentación no puede ser un objeto de control, cuando se premia a un niño con alguna golosina, se está desviando el valor tanto del esfuerzo realizado por él, como el del alimento mismo. El alimentarse es un derecho vital, que además, debe ser placentero, amoroso, para que todo sea nutritivo. Si yo disfruto comer, mi espíritu se siente alimentado. Si es lo contrario, comienzan las carencias, y comenzamos a acumularlas. Podría describir miles de instantes en mi vida donde la alimentación fue un castigo, o parte de uno, o el motivo. Aprendí a comer para evitar ser reprendida, para que esas situaciones fueran mas bien, el instante en que lograba ser aceptada por mi familia, por las personas a mi alrededor.

Error? por supuesto, pero, hay algún culpable? NO. Puesto que es una actitud aprendida y lo que es aprendido en la infancia, se hereda. Es repetitiva, inconciente, pero se puede cambiar. Se puede hacer placentera, al evitar que sea un objeto y darle el valor real que tiene.

Aprender a alimentarme con amor, hacia mí misma, porque yo lo deseo, lo quiero, me amo lo suficiente para darle a mi cuerpo algo que además de necesitarlo, es rico, es apetecible, pues voy logrando dar un paso adelante hacia la salida de este trastorno.

Lo aprendí inconcientemente, y finalmente, se convirtió en una tortura que me ha puesto de cara a la muerte. Ahora, lo que hago, es convertirla en una oportunidad para estar de cara a la vida. Se puede, porque así como le enseñé a mi organismo a rechazar la comida, a estar triste y no comer, a deprimirme y no comer, a no ser felíz y no comer... puedo ir paso a paso, dándole las instrucciones contrarias.

Es avanzar, paso a paso, día a día, habrán momentos duros, los paso, pero con la mirada puesta al frente, entendiendo que siendo conciente del valor real de comer con derecho, amor, placer, pasión, agradecimiento, es el proceso para revertir tantos años de realizar una acción natural con un concepto equivocado. Me queda el resto de mi vida para hacerlo bien, y voy por ello.

domingo, 28 de junio de 2009

Cuando tengo hambre

Frecuentemente, siento hambre. He aprendido a comer en pequeñas cantidades, muchas veces al día, de este modo, el dolor de estómago, las nauseas y la ansiedad las puedo controlar de modo consciente.

Cuando estaba en lo peor de la anorexia, sentía que el hambre era una enfermedad, no entendía entonces, que era la forma en que mi cuerpo clamaba por alimento, dejé de verla como el proceso normal biológico del organismo para avisar que hay que reforzarlo con alimentos. Pienso muchas veces, cómo pude llegar al punto en que lo normal pasó a ser anormal? Encuentro muchas razones, pero no son físicas, son momentos emocionales asociados a muchas circunstancias traumáticas. La comida, formaba parte de esos momentos. Si se utiliza como castigo, como elemento de presión, como premio, se asocia rápidamente el comportamiento a estas actitudes, pasamos a ser entonces, como animalitos entrenados, que obedecemos a patrones de conducta, por un premio. Y eso no puede ser. Comer, y disfrutar la comida, es un derecho nato, y no debe ser manipulado por nadie. Es tan arraigado este patrón disfuncional, que solo hasta ahora voy tomando realmente noción del problema.

utilizar la alimentación como elemento correctivo y disciplinario, es tan antiguo que se ha transmitido generasionalmente como adecuado y es aceptado tácitamente en la infancia, y repetimos la conducta con nuestros hijos, de generación en generación, sin darnos cuenta que vamos DEGENERANDO un derecho que es inalienable.

Satisfacer el hambre, no puede obedecer a un sistema de premios, ni es una recompensa, ni es un logro. Entender esto, me ha costado muchas lágrimas, muchos momentos de verdadero trauma físico, emocional y mental. Llegar al punto de sentir el hambre asociada a estados de ansiedad, angustia y miedo, que quedaba tan bloqueada, que no podía ingerir ni agua, y eso solo aumentaba la reacción de mi cuerpo, y entre más hambre sentía, más enferma me sentía y más se incrementaba todo el problema. Las nauseas, el dolor, llorar, sentirme completamente menos cavada, era parte del proceso. Pero, qué ganaba con ello? absolutamente nada bueno, ya que solo lograba deteriorarme a todo nivel. Finalmente, he aprendido a que si siento hambre, voy y como algo, y algo que realmente me guste, y que sé, mi organismo acepta sin dificultades. En promedio, cada hora o dos, estoy consumiendo algo. Me falta, aún un largo camino por recorrer, poder superar las consecuencias físicas de tantos años de anorexia, de salir del estado terminal y seguir cada día buscando mejorar, estar bien, estar alerta a las situaciones que sé me desestabilizan emocionalmente y por ende, físicamente. Sí mi alimentación es el punto débil, es lo que estoy reforzando. Yo valgo, yo quiero y deseo alimentarme, pero no solo mi cuerpo, también debo alimentar mi mente, mi espíritu, y cómo? pues cuando tengo hambre, también en estos sentidos, pues, hago algo que me guste. Leo, escribo, oro, medito, juego con mis hijos, converso con mis amigas, con mi familia.

Cuando siento hambre, suspendo mis actividades, dispongo lo que vaya a comer, ya sea un te y galletas, pero lo hago disfrutandolo. Centro toda mi atención durante esos minutos, a alimentarme, porque sé, que lo hago a todo nivel, y no importa si son 5 o 10 veces al día, es lo que mi cuerpo pide y necesita, y en la medida de lo que pueda, lo voy haciendo, confiando, en que al final de este largo y arduo proceso, llegaré a comer de nuevo todo aquello que tanto me gusta, y que me encanta preparar para mis hijos, y poder decir, no solamente que soy excelente cocinera y repostera, sino sentarme a la mesa, y comerme una porción con el mismo placer, con que las preparo.

domingo, 17 de mayo de 2009

Cómo detectar cuando estamos en una crísis

Generalmente es más fácil negar que la tenemos que aceptarla.

Pero una vez entendida la gravedad y las implicaciones que este trastorno significa y el resigo para mi vida, he aprendido a enfrentarla, aceptarla y a ir saliendo de ella a pasos. Del mismo modo en que caí, voy saliendo.

Una crísis se presenta cuando emocionalmente estoy afectada, entonces, debo ponerme a la tarea de controlar la situación que me genera la ansiedad, y a cambiar la forma de alimentarme durante estos días. Como más seguido en pequeñas porciones, hago ejercicios de respiración, meditación y reiki. También me hago sanación pránica y poco a poco voy viendo que las crísis son más cortas y menos fuertes, y es lo que me anima a seguir adelante, saber que sí se puede controlar en la medida en que voy siendo conciente de mis emociones.

Cuando entra la ansiedad, vienen con ella las nauseas, el dolor de estómago, la inflamación, y muchos sentimientos que ya conozco, así, que la tarea es ponerme en meditación, cuando siento que comienza a pasar, entonces abordo una tarea: dibujar, hacer artesanías, arreglar la casa, leer... cosas constructivas, cosas que me hagan sentir que puedo controlar la situación. Al poco tiempo, entonces comienza a ceder el dolor y sobre todo, no dejar de hacer las actividades diarias.

Crear una rutina diaria, de actividades, horarios de alimentación, arreglo personal, todo es fundamental para controlar la crísis. No escuchar los comentarios destructivos de otras personas, eso no nos sirve. Nadie sabe lo que vivimos adentro del alma, ni la lucha que implica comer sin sentir dolor.

Un consejo que mi psicólogo me ha dado y es muy útil: cuando esté con el ataque de ansiedad, con ganas de abandonar, lo mejor es NO COMER, porque el organismo está todo en shock, está reactivo, y así, la comida no alimenta, hace daño. Espero unos 15 o 30 minutos, y una vez controlada la situación, entonces me siento a disfrutar cada bocado, así sea poco, pero que sepa que es mi alimento y tengo el derecho pleno de disfrutarlo, de sentir que la comida es mi forma de premiarme por un esfuerzo, y es la forma de cubrir también mis necesidades básicas de energía. Así a la hora, deba comer otro poco, pero que siempre sea en paz, en tranqulidad, en forma armónica y sin contratiempos.

Este sencillo consejo, es muy efectivo, y tampoco controlo el peso a diario, no necesito sentir que debo pesar, ni calcular calorías, ni nada de eso, solo COMER A GUSTO lo que me gusta y sé que puedo tolerar sin problemas.

domingo, 10 de mayo de 2009

Subtipos de anorexia: Comentarios

La DSM-IV-TR especifica dos subtipos de anorexia:

* Tipo restrictivo: durante el episodio actual de la anorexia nerviosa, la persona no está comprometida firmemente con un régimen alimenticio o un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas.
* Tipo purgativo/compulsivo: durante el episodio de la anorexia nerviosa, la persona se ha comprometido firmemente a una dieta rigurosa o a un comportamiento purgativo, esto es, inducción al vomito, ejercicio excesivo o el abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

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En estos dos tipos de anorexia, pocos médicos tienen claridad. La tipo dos, la purgativo/compulsivo, es la que se ha generalizado, ayudada por los medios de comunicación, y tantos blogs y escritos entre chicas muy necesidadas de afecto, aceptación, comprensión, y encuentran entre ellas mismas, esto que tanto anhelan, por lo tanto, hacen de la anorexia un modo de vida, pensando en que se puede controlar en cualquier momento sin sufrir mayores consecuencias.

He leido muchos blogs y quedo realmente atónita y entristecida al ver cómo se dan consejos para vomitar, para evadir la mirada de control de familiares, médicos, y sostener los bajos pesos, y muchas otras cosas, que les llevan a la falsa creencia que están siendo aceptadas y viviendo en un mundo "perfecto".

Los daños físicos generados por cualquera de las dos, son realmente serios. Yo llevo años lidiando con mi dentadura, afectada seriamente por el ácido del vómito, el esmalte dental está seriamente debilitado, abrasionado, y la mayoría de mis dientes están con los bordes dañados. Llevo tres años en rehabilitación oral, y simplemente, he perdido una muela porque se partió de lo débil que estaba. Algo que no se considera en estos blogs pro anorexia y bulimia, es esto: las graves consecuencias y los riesgos posiblemente letales al realizar estas prácticas.

He conocido casos, donde la persona cuenta las calorías meticulosamente para controlar el peso. Esto, muchas veces es favorecido con la difusión de dietas y sistemas en la televisión, o en medios impresos, con la aquisencia de famosas modelos y artistas, que presentan cuerpos esculturales, pero muchas veces ocultan que son producto de cirugías, o de estrictos programas de entrenamiento personal, y no de dietas o suplementos sin ningún control médico.

Cuando al anoréxico le internan o está en un tratamiento rígido, es sometido a que consuma ciertas cantidades de comida, aprende a hacerlo, pero tan pronto tiene la oportuidad, va a vomitar, luego sigue su actividad, y vuelve a comer para "cumplir" lo que le ha sido impuesto, y es el camino más rápido a la bulimia. Por satisfacer a otros, demuestra que ha recuperado el apetito, comiendo muchas veces y mucho... logra subir un poco de peso, con lo cual su recuperación en falso se da por cierta, pero a los pocos meses, se evidencia la nueva situación, y siendo mucho más grave, pues ya no es una sola afección sino dos a tratar.

Pero, también quiero hacer una acotación: cuando la restricción del alimento obedece a situaciones extremas como un duelo, una situación clínica grave (una enfermedad diferente a la anorexia), razones económicas o producto de circunstancias como desplazamientos por violencia armada, entre otras, la anorexia va a pasos muy lentos, y toma principalmente a los individuos más vulnerables: niños y ancianos. Muy pocas veces se diagnostican, pues no se tienen en cuenta en los criterios para realizar el diagnóstico. Una vez más, se quedan por fuera razones diferentes a las tradicionales.

sábado, 9 de mayo de 2009

Síntomas: Comentarios a la definición

Distorsión en la forma en la que se percibe la forma o el peso del cuerpo

* Autoevaluación constante con la presencia excesiva de pensamientos referentes al peso o la forma corporal o negar que se tiene un peso corporal bajo.
* En mujeres con períodos menstruales que no han pasado a la etapa de la menopausia, la ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea).
* Otros desórdenes alimenticios relacionados

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Si bien es cierto que algunos de estos síntomas estan presentes, quiero aclarar también varias cosas al respecto: El peso comienza a convertirse en un motivo de angustia, al ver que se va disminuyendo tan rápidamente. Conozco un caso de un adolescente que fué inducido a la anorexia por su propia madre, obesa, y el chico también lo estaba. Era tal la restricción que ella le impuso al niño desde los 15 años, le inscribió en un gimnasio y estaba vigilante que hiciera las extenuantes jornadas, el padre le increpaba su estado físico, y ante esta situación, le enseñaron a odiar su cuerpo, su aspecto, su autoestima fué apabullada con constantes palabras y acciones de rechazo. Este niño simplemente no comía, y cumplia con las condiciones de un anorexico, pero como era HOMBRE, no fue diagnosticado oportunamente. Todos le felicitaban por la pérdida de peso, y comenzó a sentirse "aceptado" por sus padres, al darles lo que ellos deseaban: un hijo DELGADO, ya que ninguno de ellos, podía aceptarse tal como eran: dos personas obsesas y transfirieron a su hijo, su propio rechazo, además las constantes discusiones entre ellos, al ser divorciados, él era el motivo de las peleas, por lo tanto, si cumplía con lo que ambos esperaban de él, esas confrontaciones terminarían.

Cuando el niño se desmayó en el colegio y fué remitido de urgencias a un hospital, y los médicos vieron las características de su comportamiento, le recluyeron en un lugar de prestigio, muy severo y muy costoso. El resultado, a los tres meses, no solamente continuaba siendo anoréxico, sino que pasó a la bulimia y a ser dependiente de los fármacos recetados.

Para ese entonces, unos 6 años atrás, yo ya estaba en tratamiento, me había divorciado y estaba bastante recuperada, pero mi terapia era diferente, era con una psicóloga que se quedaba en promedio dos horas diarias conmigo.

A la madre le dijimos en varias ocasiones que no era el sistema adecuado, y que ellos eran los responsables. Finalmente, el niño va y viene de las crísis anoréxicas o bulímicas y está bien mientras tenga los medicamentos en forma permanente. Es este un resultado ideal? Para mí, NO. Fue cambiar un problema por tres. Como en los supermercados, pague 1 y lleve gratis 3. Y por ser varón, entonces no le creyeron tampoco.

En las mujeres, hay otro agravante. Cuando son niñas, no hay ciclo menstrual, entonces no analizan este aspecto y también descartan estas evaluaciones si son adolescente, la respuesta frecuente, es que "ya se irá estabilizando porque apenas está en desarrollo..."

Y los otros síntomas?: el miedo constante, el sueño, cansancio, los ataques de ansiedad, depresión, aislamiento voluntario, la pérdida de interés por las actividades sociales, los pensamientos negativos (y en ello sí estoy de acuerdo con estos diagnósticos), la baja autoestima, directamente relacionada no solamente al aspecto físico, sino como consecuencia de todas las circunstancias en que se está viviendo, y literalmente, es un camino al infierno.

La ausencia de sueño por uno, dos o tres días también aparece como un síntoma muy alarmente, cuando ya la enfermedad ha avanzado muchísimo. Yo recuerdo períodos de dormir una o dos horas cada dos o tres días, y despertarme completamente lavada en sudor, llorando, desesperada y sin saber ni siquiera en qué día estaba. Todo esto hizo que tuviera también afectado el equilibrio, no podía caminar en línea recta, ni hacer una caminata normal sin estar sosteniéndome de otra persona, o de barandas, o cualquier otra superficie que me permitiera asirme. Tenía visión borrosa, o veía doble; sufría de lapsus mentales, aún hoy exísten épocas que no recuerdo ni tengo certeza de las fechas de otras; sufría de temblores, escalofríos, la piel se me caía por trozos, muy seca, el cabello se caía a manotadas, el tono generalizado, era muy amarillo, casi verdoso. Muchos otros aspectos cambiaron también. Pero ninguno de estos síntomas, le daban a mi doctora de entonces, una razón para pensar que pudiera estar sufriendo de anorexia, sino que todo era centrado como problemas de gastrítis y cólon irritable.

Los vómitos, que eran frecuentes, pero no provocados, obedecían a la presión emocional a la que estaba sometida, así que si no comía, era mas fácil evitar que se presentaran en las noches o en los fines de semana, donde la tensión en casa era extrema.

De nuevo concluyo, a algunos médicos les falta mirar toda la situación del paciente, síntomas evidentes y ocultos, para realizar un diagnóstico más certero de estos casos.

Diagnósticos: Comentarios a la definición

Es frustrante acudir a un médico psiquiatra o psicólogo cuando no dispone del tiempo ni de la voluntad para escuchar lo que uno como paciente está sintiendo.

Cuando inicié el proceso de buscar ayuda, a mediados del segundo semestre de 1997, porque en cuestión de 3 o 4 meses había perdido casi 15 kilos, estaba constantemente acudiendo a urgencias con vómito, diarrea, fiebre, y ataques de pánico o ansiedad, y fuí remitida al psiquiatra para evaluación, la forma en que me recibió y atendió en tan solo 15 minutos, fue totalmente displicente, no me eschuchó, objetó lo que le decía y me dijo que él era el experto, que yo tenía bulimia y me recetó antidepresivos y que regresara en tres meses, si no habían cambios, me internaba en un hospital y que yo no tenía nada que explicarle a él.

Es la forma adecuada de recibir a un paciente que va con toda la angustia de verse disminuir de peso, salud, en un estado emocional muy vulnerable y afectada en todos los aspectos de su vida? Creo fervientemente que NO. Por lo tanto, ante esa respuesta, no volví a acudir al médico. Además, mi pareja me amenazaba constantemete, si revelaba la situación de violencia intrafamiliar que vivía, (cosa que para él era exajerado, solo era mi castigo por ser... como era...) y merecido el trato, no podía decir que pasaba en casa, ya que yo era la responsable (¿?).

Años mas tarde, no hará mas de tres, intenté acudir nuevamente a un médico especializado en el tratamiento contra la anorexia. Fuí remitida por un reconocido médico extranjero a una de sus alumnas en Bogotá, y la respuesta de esta doctora, fue que no me podía escuchar, sin que antes pagara anticipadamente una muy gruesa suma de dinero que constaba de todo el tratamiento por parte del equipo médico de diagnóstico, (psicólogo, ella... nutricionista, gastroenterólogo, psiquiatra y médico general).

Mis condiciones económicas en ese momento no me permitían de modo alguno realizar semejante esfuerzo, se lo dije, que me ayudara y podría pagarle mensualmente en cuotas menores, y se rehusó totalmente.

Así que, pregunto, el interés de estos profesionales de la salud, van encaminados a el bienestar del paciente? Lo pongo seriamente en duda, ya que no he sido la única ni en este país, que ha enfrentado esta clase de situaciones. El resultado, es que uno se queda callado, y la enfermedad avanza cada día a pasos agingantados.

Los síntomas se agravan, el estado general se complica y pocos son los galenos que van cambiando su forma de escuchar al paciente, de hacer sus práctica con mas entendimiento de que estos problemas, van más allá de una simple aficción a la moda y al deporte.

Comentarios a la definición II

El término anorexia significa literalmente "pérdida del apetito", sin embargo, esta definición es engañosa ya que las personas con anorexia nerviosa con frecuencia tienen hambre, sin embargo, rechazan la comida. Las personas con anorexia nerviosa tienen intensos temores a engordar y se ven a sí mismos 'gordos' incluso cuando están muy delgadas. Estos individuos pueden tratar de corregir esta imperfección limitando la ingestión de comida de manera estricta y haciendo excesivo ejercicio con la finalidad de perder peso.

Esto no es siempre así. El rechazo a la comida puede no ser voluntario. Yo deseaba comer, pero mi situación familiar era tan agobiante, que debía dejar de hacerlo por dos razones: porque mi prioridad era que mis hijos pudieran comer mejor y porque generalmente la hora de las comidas, eran razones para las posteriores agresiones de mi ex pareja.

El miedo, a comer junto a ellos, hacía que dejara de hacerlo, me limitaba a cocinar, a servir y a dedicarme a otras actividades, así evitaba el confrontamiento. No era temor a engordar, pues fuí obesa desde la adolescencia hasta el año 1997 cuando comenzaron los problemas digestivos constantes.

Tampoco he sido afecta al ejercicio, si bien de niña, me encantaba patinar y lo hacía muy bien, en carreras, y me encantaba correr en pista, desde la adolescencia dejé estas actividades deportivas por centrar mi interés en los dibujos, en la lectura y en escribir. La razón, porque a esta edad, al desarrollarme mi cuerpo cambió tanto, que era objeto de burlas constantes por parte de mi grupo social y familiar. Entonces, mi físico era algo que generaba un rechazo, pero no dejaba de comer, por el contrario, comencé a hacerlo en forma compulsiva, y aumenté mucho de peso, debía usar tallas de ropa más grandes, y me vestía de tal modo, que ocultara mis verdaderas medidas, haciéndome ver más gorda de lo que ya estaba. Tampoco me arreglaba, y mi vida se volvió totalmente sedentaria. No salía, no tenía amigas ni actividades sociales extra escolares, ni otro interés diferente a estar inmersa en mi propio mundo.

Por lo tanto, vuelvo a recalcar, que este tipo de diagnósticos siempre limitados a unos patrones preestablecidos, son discriminatorios, limitantes y hacen que los médicos dejen de observar, de escuchar y de creer en lo que el paciente dice.

Comentarios a la definición

Dentro de todo lo que he leido y vivido con esta enfermedad, he escuchado a los médicos por varios años, recitar casi el mismo discurso. Se limitan a centrar el orígen de la anorexia en la moda, en características de peso, estados depresivos, y rangos de edad, entre otros.

Pero en esta defición de Wikipedia, es la primera vez que encuentro algo que es mucho más amplio y abarca muchas de las otras condiciones clínicas que la pueden generar diferente a los estados emocionales alterados.

Es importante tener en cuenta, que esta alteración de los comportamientos alimenticios, obedecen a tantos factores que no solo el anímico es la base. Tampoco la moda, ni la edad, ni la condición laboral (modelos y artistas).

En situaciones extremas tales un hogar disfuncional, una relación de pareja donde la violencia está presente, adicciones al alcohol y a las drogas, condiciones sociales extremas (pobreza, desplazamiento, violencia armada), agresiones sexuales continuas (abuso sexual por familiares y conocidos), represión, y otras muchas razones que se dejan de lado en el diagnóstico por tener un aspecto totalmente diferente al difundido ampliamente por los medios de comunicación, hacen que muchos pacientes no puedan recurrir a un pronto tratamiento médico ni al más adecuado.

Muchas veces, el dictámen médico se enfoca únicamente a los síntomas más relevantes, mas no al conjunto, y los medicamentos que recetan, terminan complicando el cuadro, y disfrazando los verdaderos síntomas de la anorexia, con los efectos secundarios a la medicación, y es también posible, como lo fué en mi caso, que se agravaran y se comprometiera por mucho mas tiempo, el diagnóstico adecuado.

domingo, 19 de abril de 2009

ALINEANDOSE CON EL ESPIRITU

Hoy es 18 de Abril del 2009
KIN de hoy: Serpiente Solar Rojo
Acción puesta en Movimiento.
En los días SERPIENTE se despierta en nuestro interior el poder de la fuerza vital. Con más intensidad que nunca, nace de las entrañas de la Tierra un poder que impulsa a actuar. Es el instinto primitivo del ser humano sublimado. La serpiente tiene importante componenda sexual, despierta pasiones en el hombre y fertilidad en la mujer.

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Serapis Bei. Alineándose con el ESPÍRITU.

La primera pregunta sería: ¿Por qué no estoy ya en contacto pleno con el ESPÍRITU, si mi propia naturaleza es el ESPÍRITU?

He aquí algo más de lo cual se deben sentir responsables, pero no culpables. En el instante en que nacieron, o caminaron adentro de esta realidad, como ESPÍRITU hicieron una de las cosas más difíciles y dolorosas que hay en el universo: encarnarse en el Planeta Tierra. En ninguna parte de ningún planeta son tan densos los velos entre el plano físico y los planos superiores. Sabían, al entrar en sus cuerpos, que seguirían las reglas que ustedes mismos ayudaron a fijar para la especia y establecerían un punto focal que excluiría todo conocimiento acerca de quiénes eran. Es muy posible que hayan pensado: "No veo ningún problema, pronto recordaré; además será apenas por unas pocas décadas". Así pues, se deslizaron adentro de un cuerpo, se apretujaron a través de un túnel diminuto y llegaron a un mundo brillante y frío, los pusieron patas-arriba y les dieron de palmadas para hacerlos respirar. ¡Ay! Corrieron los velos para olvidar que eran ESPÍRITU y, a partir de ahí, se la pasan tratando de recordar quiénes son.

El primer paso para esta recordación consiste en que acepten la responsabilidad por haberlo olvidado. Intenten esta línea de pensamiento con ustedes mismos:

"Soy ESPÍRITU. Al encarnar en este cuerpo, voluntariamente y con toda mi intención, lo olvidé para poder darme a mí mismo esta oportunidad de volverlo a descubrir. Soy ESPÍRITU, jugando a la gallina ciega conmigo mismo. Estuve de acuerdo en que el juego se acabaría una vez que lo supiera. Ya lo sé y declaro que el juego ha terminado. Me encarné bajo estas reglas, de manera tal, que pudiera disfrutar descubriendo mi verdadera naturaleza. Soy ESPÍRITU".

Después de algunas repeticiones y algún tiempo para alinear sus campos con esta verdad, se darán cuenta de que sus percepciones empiezan a cambiar. Empezarán a examinar sus situaciones bajo estas otras ópticas: "Hice esto para aprender más de lo que es ser un humano limitado", "Invité esta persona a mi vida para compartir esta experiencia", y "¿De qué me sirve esta revelación en mi sendero hacia la Luz?"

Con esto, ¡habrán reclamado su maestría! En vez de ser Juan Torres, hijo, cónyuge, padre, trabajador, y, etc., serán el ESPÍRITU realizando la función de Juan Torres, cualesquiera que ella sea. Y la función de Juan Torres se volverá obvia rápidamente.

Reconozcan que están aquí porque, como ESPÍRITU, deseaban estar aquí. Tenían ideas muy específicas acerca de lo que deseaban lograr. Llegó el momento de revisar si siguen en curso. Llegó el momento de estar completamente al tanto de sus yo-espíritus y de alinearse con ellos.

Existen tantas maneras de incorporar al ESPÍRITU cuantos cuerpos hay. Cada una es única. No obstante, existen algunas guías genéricas. Recuerden que no van a sentir como si estuvieran "en medio de juegos pirotécnicos" porque, en realidad, nunca se desincorporaron realmente del ESPÍRITU, sin importar cuán solitarios se hayan llegado a sentir. Sencillamente se les olvidó a dónde mirar. Y si es que han llegado hasta este punto, es porque han limpiado los esquemas de energía responsables de cualquier tipo de resistencia que les podría causar una reacción como la de estar "en medio de juegos pirotécnicos".

Estamos agradecidos con Merlín por el siguiente enfoque para incorporar al ESPÍRITU:

Unifiquen sus chakras y pídanle al nivel apropiado del ESPÍRITU que se mezcle con sus campos unificados, a través del chakra del corazón. Visualicen un cristal rosado o rojo en el chakra del corazón, resplandeciendo intensamente. Véanlo crecer hasta volverse un poco más alto que ustedes. Acérquensele y tóquenlo. Dense cuenta de que pueden atravesarlo fácilmente. Parece ser como una luz rosada. Entren y miren a su alrededor. Alguien los espera para darles la bienvenida. Es una imagen proyectada por sus yo-espíritus. Probablemente sentirán oleadas de amor, compasión y cariño.

Lo que hagan de ahí en adelante, depende de ustedes. Pueden "asolearse" en esta luminosidad, hacer preguntas, pedir guía o sencillamente dedicarse a cultivar esta amistad. Pidan que esta energía permanezca con ustedes en sus chakras del corazón y que los guié en todos sus quehaceres. Pidan que ustedes, como ESPÍRITU, se mezclen con el campo unificado para mantenerlo alineado y para incorporar una porción cada vez mayor de energía, de frecuencias más elevadas. Finalmente, cuando se sientan completos, dejen que la imagen se vaya desapareciendo y retornen a sus consciencias en el aquí. Afirmen: "Soy ESPÍRITU, soy un Maestro en todo lo que hago".

Repitan este encuentro tan a menudo como les plazca. Siéntanse libres de acordar sus propios encuentros. Algunas personas tienen un lugar favorito que alguna vez visitaron o recuerdan como especial. Otras construyen un lugar interior para irse. Algo imaginado no es menos real que un lugar físico o una cosa. La única diferencia consiste en que la realidad del consenso no abarca el sitio privado de cada quien. Después de todo, ¿desde cuándo se han visto constreñidos por el consenso?

Sencillamente decreten que al llegar a sus sitios de reunión, sus yo-espíritus estarán allí para darles la bienvenida a sus yo-egos. Podrían toparse con una imagen que sus yo-egos encuentren apropiada, como por ejemplo, una bella mujer o un hombre sabio y compasivo. No se atemoricen en absoluto, sin importar lo que se les aparezca. Por ejemplo, todos llevan consigo la energía de los aspectos arquetípicos de Crone y del Reaper. Estos aspectos de sus funciones del espíritu podrían ser portadores de mensajes muy importantes para ustedes. Mantengan firmemente en sus mentes que cualquier persona o cosa que se encuentren, no es más que ustedes mismos; denle la bienvenida a la oportunidad de mezclarse con "ese aparente otro" hasta el punto en que no haya ninguna distinción entre ambos.

Pueden usar una técnica más específica; ésta, de nuevo, proviene de Ariel, y es para seguir al ESPÍRITU y obtener revelaciones acerca de los problemas cotidianos insolutos que los rodean en la vida del plano físico. Funciona sobre la base de que sus cuerpos mentales tienden a vivir en el futuro; los emocionales, en el pasado; y los físicos, en el presente.

Coloque en la palestra una pregunta. Por ejemplo, "¿Cómo me siento respecto a aceptar la oferta del empleo x?" o "¿Cómo resultará si me caso con Y?".

Unifiquen sus chakras e inviten a su ESPÍRITU, a que irradie desde el centro de sus chakras del corazón hacia sus chakras unificados. Ahora, imagínense una puerta que tiene un letrero con su pregunta grabada sobre ella. Díganse a sí mismos que detrás de esa puerta están viviendo de veras esa situación, de manera plena, vívida, respirable y experienciable. Detrás de esa puerta ya han aceptado ese trabajo X o ya se han casado con la persona Y, de manera irrevocable, sin derecho a dar pie atrás. ¡Así es ahora y es muy real! ¿Cómo se sienten en sus cuerpos? ¿Descansados, serenos, felices, complacidos de haber tomado la decisión correcta? o ¿Tensos, ansiosos y disgustados por haber metido la pata otra vez? Sus yo-espíritu se han mezclado con sus campos de mayor densidad y a través de la resonancia con sus yo-mismos han tomado esa decisión y han equiparado la energía para darles una prueba de ese resultado en particular. Por eso es que el cuerpo reacciona de la manera en que lo hace.

Antes de partir, noten la puerta que tiene escrito sobre ella: "Sugerencia del ESPÍRITU". Esa puerta podría estar brillando o lanzando chispas. Se siente como si hubiera una energía buena detrás de ella. Puede que deseen abrirla y entrar. Si estaban preguntando por una pareja, podrían conocerlo o conocerla; podría ser alguien que ya conocen o ¡un completo extraño! Si estaban preguntando acerca de un trabajo, o de una casa, por ejemplo, podrían verse a sí mismos en unos alrededores conocidos, o en otro sitio. Esto podría sorprenderlos; pero dejen que se decante en ustedes por un tiempo. ¿Cómo se siente el cuerpo de ustedes ahora?

Recuerden que sus personalidades siempre tendrán para elegir. Eso es parte del trato. Como ESPÍRITU, su esperanza es la de lograr una mezcla plena y total; pero eso debe ser acordado bilateralmente y ¡no como si se tratara de la una toma hostil de una empresa por otra! Como se encuentran ahora en la vía rápida hacia la ascensión, ¿quisieran de veras dedicarse a explorar otras alternativas distintas a las del ESPÍRITU?


UN MANUAL PARA LA ASCENSION
Serapis (Thot, Hermes)
Canalizado por Tony Stubbs

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http://www.trabajadoresdelaluz.com
Namasté (Mi ser divino reconoce y saluda a tu ser divino).

El abandono del ser

Constantemente me voy preguntado, cuáles fueron las causas que generaron está enfermedad en mí. Pero siempre encontré la forma de culpar a los demás, razones externas, excusas, motivos lejos a mi responsabilidad.

En este caminar de aprender a entender y ver las razones, las causas, los motivos, con ayuda de personas maravillosas, voy entendiendo que no solo abandoné a mi ser físico, mis emociones y mente, sino también a mi espíritu. Esa parte que es mi Ser interior, mi ser verdadero y al que no le he permitido formar parte de mí.

Y cómo se dió este abandono? De nuevo, las causas son excusas y razones externas. He hablado con algunos amigos, y dicen algo cierto. La educación que recibimos en la infancia, es castrante a muchos niveles. Nacemos unidos a nuestro ser, somos uno, integrados en la sencillez y maravilla del amor incondicional, pero dependemos de la conciencia, del no saber, de la ignorancia. Un bebé no separa su ser de su físico, pero en la crianza, lo padres vamos enseñándole a hacerlo, al ir generando normas que le impiden tener contacto consigo mismo.

Nadie es culpable de esto, es la forma en que la sociedad y las comunidades mantienen su "integridad", al mantener en ciertos grados de ignoracia, sumición y control a los individuos, se logran sostener esquemas productivos para la mayoría, sin tener en cuenta el costo emocional, y menos el espiritual. Finalmente, la productividad y los resultados tanjibles en dinero, obras, objetos, es lo que determina el crecimiento de dicha comunidad.

Pero, y donde queda el ser? Aprendí que mi espíritu no era parte de mi, que ese 'Ser' era ajeno porque le pertenecía a Dios. Mi alma, solo estaba alojada en mí como un huesped, y al huesped... cuando lleva mucho tiempo, se le aprende a ignorar. Los huéspedes no tienen voz ni voto en las decisiones de casa... por lo tanto, las señales pasan a ser transmitidas a través de la materia: el cuerpo. Lo que la conciencia y la mente no desean entender, el cuerpo lo refleja, el ser habla, así no queramos escucharle.

En mi caso, habló siempre, de muchas maneras. Haciéndome sentir diferente, con muchas señales físicas, a mi edad, nadie usaba lentes, y a los tres años yo tenía unas gruesas, cabello muy corto, jugaba con cosas que no juegan las niñas y 'veía cosas' y las decía, entonces era tildada de rebelde, de loca, de ser mala, porque iba en contra de las normas.

Aprendí a guardarme para mí esas señales, pero a no aceptar las condiciones, aprendí a no alimentar a mi ser, sino a castigar mi cuerpo. Desde niña, el abandono físico era notorio. Cabello alborotado, desorden generalizado, reacciones descontroladas a nivel emocional, refugiarme en actividades solitarias y lejos de los demás. No seguir las costumbres, pautas o normas impuestas y de obligatorio cumplimiento, hacían que fuera más dificil mi relación con los demás, y al seguir sintiendome diferente, seguía llenándome de culpas, de reproches, y alejando aún mas, a mi ser de mí conciencia. Aprendí a no alimentar con amor mi cuerpo y a rechazar el afecto que recibía de los demás. Comencé a sentir que era su obligación y que yo no merecía ser amada.

Hay peor forma de abandonar al ser? Rechazarse a sí misma, comenzar solo a detallar los defectos, siempre buscar las excusas para no asumir la responsabilidad por los comportamientos, y aún más grave, no aceptar como regalos y agradecer, lo recibido. Cada día somos llenados de bendiciones, pero aprendimos que solo a través del sufrimiento podemos llegar al amor de Dios. Y no es así. Sea la imágen o concepto que tengamos de El, el universo siempre está dándonos múltiples regalos y muy amorosos. El constante rechazo de ellos, hace que nuestro ser sea abandonado. Y yo, abandoné al mio.

No le alimentaba, no es darle comida... y ese alimento es tan sencillo, es el amor propio. El reflejo de su ausencia se nota a pocos, lentamente, señales sutiles, luego son mas fuertes.

En mi caso, muchos problemas físicos desde la infancia, reacciones alérgicas, golpes, caidas frecuentes, depresiones; al ir creciendo, problemas hormonales, subidas y bajadas de peso extremas, alteración en los hábitos alimenticios que fueron reflejando mis estados de ánimo. Si estaba bien, comía mucho, si me sentía mal, deprimida, rechazada, dejába de comer. El no aceptarme a mí misma como soy, físicamente, hizo que ese rechazo fuera notado en la familia, en los amigos, y se devolvía, habían siempre críticas, muchas tan destructivas, que solo afianzaban estos nuevos patrones autodestructivos.

En la adultéz, llegar con esta carga de culpas, rechazos, y desamor propio, solo me condujo a seguir buscando situaciones que las afianzaran. De modo inconciente, pero para mi ser, totalmente concientes. Y comenzó a hablar con más fuerza. Si la forma de auto castigo estaba en la comida, pues ahí se incrementó todo el problema. No me amaba, no me alimentaba, y si lo hacía, era con reproches, entonces mi organismo no podía retener el alimento, y esto me condujo a la anorexia, a la forma mas brutal del rechazo y abandono de mí misma. Solo es la punta de la maraña de raíces que conforman las causas. Pero como todas las situaciones, hay una causa principal: falta de amor hacia mí, falta de reconcer que mi ser y yo somos uno solo, y que al abandonarlo, solo me abandoné a mí misma.

Aceptar y ser conciente de esto, no ha sido fácil, y aún me falta mucho camino por recorrer. Por primera vez, me veo ante el espejo solo frente a frente conmigo misma, y puedo reconocer que merezco amarme, respetarme y valorarme lo suficiente como para salir de todas las situaciones que me hagan daño.

Aún me falta aprender a cortar dependencias hacia otros y ser autosuficiente emocionalmente. Pero creo, que es la forma de salir finalmente de todos estos patrones que me han enfermado, y que me evitan sentirme plenamente sana. El reencuentro con mi ser, se está dando, ya al menos, reconozco que es parte de mí, y ahora, para que pueda estar, debo terminar de limpiar el espacio, para que deje de ser un huesped, y sea simplemente lo que es: parte de mí. Ser simplemente, yo misma.