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lunes, 28 de junio de 2010

Leche de almendras

 

Leche de Almendras


La leche de almendras destaca, entre otras
propiedades, por ser ideal para las etapas de
crecimiento y adolescencia gracias a su 
aporte de calcio.

La leche de almendras se obtiene moliendo almendras
secas y peladas y luego mezclándola con agua.
Se puede tomar sola o con algún endulzante.
 La propiedades que aquí vamos a resaltar así como
 la información nutricional se refiere a tomar la leche 
de almendras sin ningún endulzante.
Tiene un agradable sabor, tomada con agua fría 
o caliente.

Propiedades de la leche de almendras
A nivel cardiovascular nos beneficia cuando tenemos 
demasiado colesterol o triglicéridos.
Para las personas intolerantes a la leche de vaca 
o a la lactosa, para los celiacos a quienes los lácteos 
a menudo tampoco va demasiado bien y, en general, 
para aquellos que buscan un sustituto de los lácteos.
En hospitales es muy útil sobre todo para los 
postoperatorios ya que la persona necesita alimentos 
que le nutran pero que sean de fácil digestión.
 La almendra es de los frutos secos más ricos en 
potasio, un ión indispensable para el organismo por 
su papel en el cerebro, músculo, etc. Ideal también 
para evitar la hiponutrición de esos enfermos ya que 
también es rica en fibra y remineralizante.
 La leche de almendras al ser muy pobre en Sodio y 
rica en Potasio es muy adecuada para casos donde 
hay pérdida de Potasio: diarreas, vómitos, tratamientos 
con diuréticos que eliminan potasio. Y para casos 
donde el Sodio sea un problema: hipertensión arterial 
o bien en enfermedades donde se produce un aumento 
de líquido extracelular (edema) como cardiopatías, 
afecciones renales y cirrosis hepática.
 En muchos casos de alergias alimentarias si 
sustituimos la leche de vaca por alguna vegetal, 
como la leche de almendras, hay personas que notan 
una gran mejoría.
A nivel digestivo nos es de gran ayuda en casos de 
dispepsias gastro-intestinales, gastritis y como 
regulador del peristaltismo intestinal.
Por su buena relación calcio /fósforo, la leche de 
almendras es un alimento ideal para diversos grupos 
de población; por un lado, durante las etapas de 
crecimiento y adolescencia, donde ambos nutrientes 
juegan un papel esencial en la formación y remodelación 
del hueso y por otro lado, en mujeres gestantes o 
durante la lactación, pues podría cubrir en parte los 
requerimientos minerales, y personas de edad avanzada,
 donde una dieta rica en calcio constituye una medida 
importante de prevención contra el desarrollo 
de la osteoporosis.
 Tiene un alto porcentaje de fibra soluble e insoluble 
con lo cual: protege la pared intestinal, sobre todo a 
nivel del colon y regula la velocidad de absorción de 
azúcares y colesterol. En presencia de fibra la velocidad 
de absorción de glucosa puede disminuir hasta en un 50%; 
este hecho constituye la base para su uso clínico en el 
tratamiento de la diabetes insulino-dependientes tipo I y
 para el tipo II (insulino no dependientes)

Información nutricional de la leche de 
almendras (por 100 g. en polvo)
Su cantidad de proteína (11 - 13 g.) la hace idónea 
para suplementar y en ocasiones complementar las 
proteínas de origen animal.
Aunque las proteínas de la almendra no alcancen la 
calidad de las proteínas consideradas nobles 
(leche y huevo), tienen una composición en 
aminoácidos esenciales muy equilibrada.
La leche de almendras es muy adecuada tanto para 
niños como para ancianos, grupos de población que 
consumen con cierta frecuencia alimentos de alto valor 
calórico pero que aportan pequeñas proporciones 
de aminoácidos.
Lípidos (9,5 - 11,5 g.), la almendra es muy rica en
 ácido linoleico que es precursor del ácido araquidónico 
y por tanto de las diferentes series de eicosanoides, 
tan importantes en el equilibrio tanto en tejidos como 
en órganos. Su déficit produce retraso en el crecimiento, 
enfermedades de la piel y alteraciones nerviosas.
La leche de almendras también aporta mucho ácido 
oleico, que es el más apropiado para el mantenimiento 
de una adecuada proporción entre HDL y LDL.
Según el estudio realizado por el nutriólogo norteamericano 
Gary Fraser, sobre una población de 34.000 personas 
sometidas a una dieta vegetariana baja en grasa, 
concluyó que las personas que comían más frutos secos, 
padecían menos enfermedades cardíacas.
Fibra dietética (4,8 g.), fibra insoluble 85,7% y 
fibra soluble 14,3%.
Minerales Calcio 200 mg, Fósforo 220 mg, 
Potasio 200 mg, Magnesio 60 mg, Hierro 5 mg, Sodio 38 mg.
Vitaminas Vit. A 210 U.I., Vit. E 15,1 mg, Vit. B1 57 µg, 
Vit. B2 153 µg.
Hidratos de Carbono 60 - 62 g.
Valor energético 1.680 KJ (397,5 Kcal.)
Valor energético/vaso 84,5 Kcal.

¿Sabías que la leche de almendras...?
El Dr. Gene Spiller del Health & Research Studies Center, 
Los Altos, California, demostró que el consumo de la 
leche de almendras reduce el colesterol sanguíneo el 
doble que el aceite de oliva.
Los frutos secos son junto con las espinacas, 
garbanzos y lentejas, de los alimentos que más hierro 
y magnesio contienen del Reino Vegetal.
Nutriops
http://www.nutriops.com