Buscando apoyo

Este es un proceso para hacer en compañía, no te quedes sol@ sin comprender que te sucede, busca ayuda, habla, pregunta, pero sobre todo, ÁMATE ¡¡

martes, 15 de diciembre de 2009

El poder que doy al miedo

El miedo, aquel sentimiento que nos aborda de repente frente muchas situaciones, nos bloquea y nos impide actuar con prontitud.  Pero, cuando le dejamos desbordar... entonces pasa a ser una ACTITUD más que impera en nuestra vida.
    Digo esto porque vaya que si he vivido con miedo. Hasta donde le dejé apoderarse de mi vida? Pues en casi todos los aspectos de ella ha dominado.  No me había dado cuenta, pero poco a poco todo giraba en torno al miedo, a las personas, a las situaciones, a los espacios, a la comida, y llegó simplemente el miedo a VIVIR.  Cómo se puede vivir con miedo? uf, no lo se, pero sí sé que el decir  constantemente... "no puedo", yo no puedo hacer esto, aquello, comer, correr, o poner una y otra limitación a mi vida, a mis pensamientos, a mis sentimientos, era producto de haber cedido el poder de mi vida entera a este sentir.  El miedo por lo tanto, era el que gobernaba mi vida.   Digo... dominaba, porque hace poco, de tanto enfrentar esta enfermedad, mi cirugía de rodilla, estár limitada en mis movimientos, pues me ví enfrentada a que... tenía que sentarme, determe y pensar. 

  Realmente, una cirugía de rodilla era lo que me estaba limitando mi vida?  colapsé emocionalmente, me derrumbé, me sentí inútil, fracasada, sentí que estaba atada a una cama, a un bastón, dependía de mis hijos para lo más simple de la vida.  Entonces, acudió el terapeuta, y simplemente me hizo ver que no era así.  Estaba cediendo nuevamente todo mi poder, mi control, mi vida, al miedo a... en este caso, al dolor.  Si bien es cierto que la cirugía imposibilita moverse con facilidad, no me estaba impidiendo pensar, ni vivir, pero yo sí.   

     He reflexionado mucho, llorado, gritado, me he reprendido, pero, con ayuda claro, voy tomando el control de nuevo.  Soy yo la que le ha dado el poder al miedo para hacer de mi vida un infierno, por lo tanto, si fuí yo la que permitió que las situaciones donde el miedo surgió avanzaran, pues puedo igual, ponerle el corte.   No digo que por eso, dejen de existir las situaciones que me asusten, pero sí puedo controlar el miedo, puedo enfrentarlo y abordarlo, y de este modo, ir siendo yo la que viva mi vida, no el temor.  Ese sentimiento no puede ser una actitud permanente, es parte de mi naturaleza humana, pero solo una parte, no la escencia ni la base de mi pensamiento.  

   Me he dado cuenta, que al dejar el poder en manos de esta actitud, he afectado a quienes más amo, les puedo proteger de muchas situaciones, pero no les he protegido de mi misma, y mucho menos, me he evitado yo hacerme daño.  Decir, es que el miedo en mi vida es ocasional, sería un engaño, un autoengaño y a esta altura de la vida, eso no es permisible.  

     Es plausible sí, decir que las circunstancias me puedan generar temor, inclusive, convertirlo en una herramienta para seguir avanzando en mis frustraciones, en mis debilidades y en buscar las soluciones para corregirlas, para darles un proceso de transmutación.  Dejar en primer lugar de culpar a los demás.  Ya, en este momento de mi vida, he aprendido a ver a los demás como son, ni mas ni menos que yo misma, y en esa misma media, si pretendo que me acepten, que me perdonen mis errores, y estén para cuando les necesite, soy yo la que debo hacer primero conmigo misma ese proceso.  Estar para mí antes que para los demás, perdonarme antes que perdonar a los demás para comprender el proceso que implica realizarlo con el corazón; transmutar en ese mismo orden de ideas, las actitudes generadas, con amor, paciencia, constancia, humildad y capacidad de decir, YO SI PUEDO, y si me siento flaquear, pues pedir ayuda, pedir apoyo.

   Esto no es ser débil, es ser humano y el transmutar, el cambiar de actitudes es parte de la evolución de nuestro ser, de nuestro espíritu, de nuestro yo.  Seres únicos, maravillosos en su complejidad y pensamiento, capaces de evolucionar, aprender y crecer cada día, nunca es poco el tiempo que nos dediquemos a nosotros mismos, a reflexionar sobre nuestro modo de pensar, de sentir y de actuar.  Solo de este modo, podremos ser quienes realmente queremos ser y deseamos que los demás vean.

   De algún modo, en algún momento, esto comenzó a gestarse en mí, controló tanto mi vida, que me llevó a la anorexia, el miedo a alimentarme, a amarme, a nutrirme.  Ahora, comenzando a dominar el miedo, igual está sucediendo con el dolor físico, y confío en que mi organismo igual va a cambiar, a aceptar y a asimilar los alimentos.  Adoro cocinar, me encanta preparar comidas sabrosas, con las que puedo demostrar mis habilidades y recibir los halagos de quienes se sientan a mi mesa.  Eso mismo, lo deseo para mí misma, poder sentarme y degustar mis platos, y brindar con mi familia, mis amigos, mi gente, el placer de vivir a plenitud y sin miedos.  

   Aprender a afrontar las circunstancias, con todas las dificultades y éxitos que traen como propias, cada día, sin pensar en más allá de lo que pueda ser cada momento, pero libre del miedo, y si llega, tomarlo de la mano, y avanzar.  Paso a paso, el poder lo tengo yo, no el miedo.

2 comentarios:

  1. Es una muy buena reflexión, muchas gracias !!

    ¿me permites insinuar el siguiente paso?

    Porque siendo cierto que cuando permitimos que una emoción nos invada, sobreviene la parálisis y le hemos dado el control de nuestro sentimiento y vida...la emoción, en este caso el miedo, trae conocimiento, cuando es observada desde cierta distancia como elemento de la experiencia humana.

    Es decir, la emoción informa de lo que debo trabajar...y si localizo el conjunto de emociones perturbadoras de mi vida, y hago un cuadro de doble entrada buscando causas comunes...estaré averigüando parte del Karma...

    Es solo algo simple para añadir a tan bello texto ana, muchas gracias

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